Empresarios piden al gobierno no mezclar política con comercio en la frontera
FITAC advierte que decisiones políticas podrían volver a golpear la economía de Norte de Santander.

Puente Internacional Simón Bolívar. (Cortesía)
Norte de Santander.
La incertidumbre que se vive en la frontera colombo-venezolana por la crisis sin precedentes en Venezuela volvió a encender las alertas del sector empresarial en Norte de Santander. Aunque el comercio formal se mantiene operativo, los empresarios hicieron una petición directa al gobierno nacional: no permitir que la coyuntura política termine afectando nuevamente el intercambio comercial y la economía regional.
La presidente de FITAC capítulo Cúcuta, Sandra Guzmán, fue clara en advertir que cualquier decisión que mezcle política y comercio podría tener consecuencias graves para el departamento.
“Lo que le pedimos al gobierno nacional es que separemos la parte comercial de la política. En gobiernos pasados nos mezclaron el comercio con decisiones políticas y nos bloquearon la frontera durante siete años”, recordó en Caracol Radio.
Guzmán insistió en que ese cierre prolongado dejó profundas afectaciones económicas y sociales en la región, impacto que aún no se supera del todo.
Por eso, subrayó que el intercambio comercial no responde a intereses estatales, sino al trabajo de empresarios y transportadores que sostienen miles de empleos a ambos lados de la frontera.
“Esto no es del gobierno, esto es de empresarios que están vendiendo sus mercancías, proveyendo productos y generando desarrollo para los dos países. No debe estar mezclado con la parte política”, afirmó.
La dirigente gremial explicó que, por ahora, las operaciones aduaneras se desarrollan con normalidad y existe comunicación permanente con las autoridades de ambos países, pero advirtió que la mayor preocupación sigue siendo la incertidumbre.
“La incertidumbre es lo que más nos preocupa. Nosotros estamos listos para operar, pero las decisiones políticas se nos salen de las manos”, señaló.
Desde FITAC reiteran que Norte de Santander no puede volver a cargar con las consecuencias de tensiones diplomáticas o decisiones unilaterales.
“No queremos volver a vivir esa pesadilla que tanto nos costó. Lo único que queremos es continuar con el intercambio comercial, porque esto es desarrollo para los dos países”, concluyó Guzmán.



