La Asociación de Mujeres de Anorí exige responsabilidad colectiva ante el feminicidio de Kelly
La asociación expresa su indignación sobre el comportamiento de las personas que no socorrieron a la mujer y agregó que la indiferencia es una forma de complicidad.

Kelly Echeverry víctima e feminicidio en Anorí, Antioquia- foto cortesía
Anorí- Antioquia
Este 31 de diciembre se llevaron a cabo las exequias de Kelly Echeverry, de 25 años, víctima de un feminicidio en el municipio de Anorí Nordeste de Antioquia. Recordemos que este hecho, aparte de la violencia de género a manos de quien sería su pareja sentimental, también ha generado un rechazo social, ya que la víctima fue apuñalada ante la mirada indolente de varias personas que prefirieron grabar con sus celulares que socorrerla y evitar que perdiera la vida.
Ante esta situación, la Asociación Municipal de Mujeres Anorienses (Ammuman) rechazó el crimen cometido contra la joven Kelly, lo mismo que toda forma de violencia, y recordó que “no existe el crimen pasional”, ya que ese sentimiento no genera control, humillación ni tampoco asesina.
La organización social también llamó la atención de la población para que no siga normalizando el miedo que impida socorrer a una víctima y agrega que, de alguna manera, podría considerarse como una complicidad: “Cuando nadie interviene, la violencia se siente autorizada y la víctima queda sola. Cada mirada que no se transforma en acción refuerza la idea de que la vida de una mujer no es urgente. Este silencio colectivo no es casual: se sostiene en el miedo, el acostumbramiento y una cultura que ha aprendido a no involucrarse. Romper esa lógica es una responsabilidad ética y comunitaria. Frente a la violencia, actuar puede salvar una vida; callar también mata”.
Finalmente, la asociación de mujeres exige justicia y una responsabilidad colectiva, conciencia social y un compromiso real con la protección de la vida y la dignidad de las mujeres.
Otras reacciones
La Asociación Campesina del Norte y Nordeste de Antioquia (ASCNA) también se sumó al rechazo por la muerte violenta de la joven Kelly Echeverri, y agregó que “la pasividad se convierte en cómplices silenciosos de la barbarie”, y recalcó que esta situación es un reflejo de la descomposición social que ha generado la violencia en esos territorios y que normaliza estas agresiones, especialmente contra las mujeres.
También aprovecharon para exigir a las autoridades: “El fortalecimiento real de las rutas de protección para las mujeres en riesgo en todos los municipios, incluidos los corregimientos y veredas más alejados de las cabeceras urbanas”.
Como organización social campesina, también se comprometieron a trabajar con más entereza para fortalecer los espacios de formación sobre derechos de las mujeres, masculinidades no violentas y protocolos de acción frente a situaciones de agresión. También a promover redes de apoyo y alerta entre vecinos y vecinas para proteger la vida de todas.




