2.000 personas han ingresado en 4 años a la primera sala de consumo seguro de América Latina
Las instalaciones de este lugar se encuentran en México y fueron consolidadas por la ONG Verter A.C.

2.000 personas han ingresado en 4 años a la primera sala de consumo seguro de América Latina
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Sala de consumo seguro. Cortesía @VerterAC
En México se consolidó hace ya cuatro años la primera sala de consumo seguro de América Latina. Este lugar tienen como fin que los ciudadanos que se inyectan algún tipo de alucinógeno encuentren un espacio seguro, limpio, digno y asistido. Además, el centro cuenta con acompañamiento de profesionales para consumir.
De esta manera, el lugar, que fue consolidado por la ONG Verter A.C., busca garantizar que los ciudadanos puedan de manera segura consumir drogas. Aunque el proyecto es bastante polémico, ha logrado mantenerse en México ya cuatro años. Hoy en día suma más de 2.000 visitas.
La persona detrás de este proyecto es Said Slim Pasaran, consumidor de drogas y coordinador de la ONG Verter A.C.. Slim estuvo en Caracol Radio y explicó que con estas instalaciones la intención es que los consumidores tengan una atención y supervisión por parte de profesionales.
El fundador señaló que es un espacio que no tiene como meta fomentar el consumo en menores de edad y en personas que no han consumido. “Es un programa que está operando casi todo el día y casi toda la semana. Es de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Es gratuito y seguimos las reglas de que no pueden ingresar menores de edad, y personas que se van a inyectar por primera vez”
Por otra parte, Slim aclaró que este espacio se encuentra en la frontera de Calexico California, zona en donde es un área de alta demanda de consumo de drogas vía inyectada. Aunque se enfocan solo en el consumo de drogas inyectadas, el consumidor mencionó que ya hay otras salas que aceptan otros tipos consumos, como lo son drogas fumables.
Slim indicó que las relaciones entre el Gobierno y las ongs que tratan este tipo de temas están “detenidas”, pero que como ong han intentado tener acercamientos. Este distanciamiento se debe, según al consumidor, a que el Gobierno “no le quiere apostar a una nueva política de drogas. No hay voluntad y no hay un piso político de regular las salas de consumo. Hay varias iniciativas en el tema de drogas, como la regulación de la marihuana, pero están detenidos.”
En esta medida, señaló que para poder operar se entabló conversaciones con el Gobierno local. “Trabajamos sin un permiso específico para tener una sala de consumo, porque no hay una vía legal para hacerlo. Lo hemos hecho como emergencia y con algunos papeleos que arreglamos con el municipio podemos operar un centro comunitario con un servicio de inyección supervisado”
No obstante, mencionó que estas salas se encuentran en un centro que incluye varios servicios como lo son detección para VIH, promoción de condones, de salud, atención médica, psicológica, sexual, reproductiva y en derechos humanos.
Además, afirmó que aunque no venden drogas en este centro, lo que sí hacen es analizarlas antes de que los ciudadanos consuman, esto como medida de prevención




