Un hombre de 80 años junto a su esposa de 70, lo perdieron todo en un incendio en Ibagué
La pareja de adultos mayores quedó con lo que tenían puesto, la conflagración se registró en el barrio Aguamarina.

Incendio en Ibagué

Ibagué
Un incendio estructural que se presentó sobre el mediodía del jueves en Ibagué arrasó con una vivienda en el barrio Aguamarina en la que residían dos adultos mayores que lo perdieron todo.
Según Jessica Salcedo, secretaria de Medio Ambiente y Gestión del Riesgo, al parecer un corto circuito sería la causa de esta conflagración “Nuestro personal de bomberos reportó daños locativos, pérdidas de muebles, enseres; no se tienen personas heridas por este hecho, lo que si queremos es hacer un llamado para que en esta temporada decembrina no dejemos elementos conectados que conlleven a sobrecargas de energía”.
Caracol Radio dialogó con Benedicto Hernández, un hombre de 80 años que vio como el trabajo de toda su vida quedó en cenizas, ahora pide la solidaridad de los tolimenses.
“Se armó el incendio más enorme, acabó con los pocos bienes que uno consigue en la vida, esperamos la buena voluntad de Dios y de la humanidad, tengo mucha tristeza, es amargo ver convertido en cenizas lo que ha podido conseguir”, dijo Hernández.
Cuando se presentó el incendio en la vivienda se encontraba su esposa de 70 años y una bisnieta, al ver el inicio de la conflagración tuvieron que salir para salvaguardar su vida “Quedamos descalzos, sin una muda de ropa, sin nada, a mi señora se le quemó una maquina de coser con la que trata de ganarse la vida, a mí un computador de mesa, un portátil, una Tablet y material de estudio porque me gusta leer mucho”.
Según Benedicto Hernández, necesitan de la solidaridad de los ciudadanos, “Una ayuda, sería muy lindo, sería un bálsamo para este momento de dificultad, necesitamos abrigo, cobijas, se quemaron los colchones y toda la ropa, pobrecita mi señora, quedamos sin nada”.
Las personas que deseen apoyarlos los pueden ubicar al número celular 305 220 66 92, ellos buscan la solidaridad de los ciudadanos de buen corazón, porque quedaron solo con la ropa que tenían puesta.




