¿Qué es Neuralink?

Neuralink es una corporación dedicada a desarrollar interfaces entre el cerebro y una computadora. Esto mediante un circuito integrado, un chip en forma de moneda insertada en el cerebro que puede hackear el cuerpo. 

Historia de Neuralink

La empresa fue fundada en junio de 2016 y para el año 2017 ya había recaudado 27 millones de dólares para poner en marcha la investigación biológica y tecnológica. Se dice que ha recaudado unos 160 millones de dólares para la investigación y que 100 de esos millones salieron directamente del bolsillo de Elon Musk, el mismo dueño de SpaceX que envía cohetes y naves tripuladas al espacio, y que construye vehículos eléctricos que están en vías de ser autónomos de la reconocida marca, Tesla.

Escuche este episodio:

Por lo tanto, Elon Musk sería el empresario detrás de la compañía Neuralink, pero a continuación vamos a aprender a diferenciar a Elon Musk como empresario y como genio creativo. Al menos desde la perspectiva de Neuralink, un proyecto que vamos a tratar a mayor profundidad.

 Sin embargo, antes de eso quiero decir que me recuerda un poco a la película Pantera Negra con Chadwick Boseman, pero seguramente no es la única película, libro o cómic que haga alusión a este tipo de chip como Neuralink. También podríamos pensar en Ironman o incluso una película que se llama Paycheck. Así pues, comencemos con el tema sobre Neuralink.

 

Elon Musk previo a la presentación de Neuralink de agosto de 2020. / This file is licensed under the Creative Commons Attribution 2.0 Generic license. (Creative Commons - Steve Jurvetson)

¿Qué opinan las personas sobre Neuralink?

Para el momento en el que leen esto no se está hablando mucho sobre Neuralink, pero en algunos meses puntuales se ha mencionado muchísimo esta empresa, y por tanto, se han publicado artículos como el de BBC Mundo que se titula: Elon Musk exagera el potencial de su tecnología Neuralink para conectar el cerebro humano con una computadora. En este se argumenta que todo lo que se estaba diciendo sobre la compañía era un poco exagerado.

 Por eso, hace unas semanas pregunté a las personas presentes en el grupo de Telegram ElSiglo21esHoy.com qué opinaban sobre el Neuralink. Por ejemplo, Javier Yáñez dijo: “Justamente de esa manera lo pienso, las implicaciones técnicas en la salud que tiene esta tecnología son casi infinitas, que una persona con discapacidad pueda ver o leer, o si le falta un brazo que con la mente pueda darle órdenes a un brazo mecánico, etc.”. Esto es un poco de lo que nos han contado sobre Neuralink, lo que se pretende que puede hacer esta monedita en el cerebro.

También hubo un mensaje de Bocanegra Labs que dice “de todos los proyectos de Elon Musk que conozco, creo que este es el que está más en etapa inicial. Sin embargo, si lo consiguen será uno de los que más impacto directo tenga en la sociedad sea para bien o para mal”.

De igual forma, en el mismo grupo de Telegram una persona me dijo: “Hola Félix, más allá de querer controlar el cerebro con un ordenador creo yo que está el impacto médico para las personas que tengan algún problema en su cerebro. Arrancando con el poder identificar si realmente alguien en estado vegetal o en coma no puede tener actividad cerebral como para comunicarse”. En esta parte tiene razón, para poder mover esa monedita hay que tener actividad cerebral.

Síguenos en Spotify:

De igual modo, será un avance en personas con Alzheimer y otras enfermedades relacionadas al cerebro.

La verdad no creo que llegue a ser como la película Paycheck, donde nuestro cerebro servirá para cargar información y ese tipo de cosas, pero para allá va el mensaje de Cristian Brand. Cristian decía que es algo que tiene que suceder y que la tecnología avanza hasta lograr cosas increíbles, y que aunque no lo podamos imaginar hay que seguir de cerca el desarrollo de ese dispositivo para que no llegue a dañar la privacidad de los seres humanos o pueda causar daños en el cerebro.

 

Elon Musk, CEO de SpaceX en conferencia de prensa. / Daniel Oberhaus (This file is licensed under the Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International license.)

Funcionamiento

 

A partir de aquí vamos a comenzar a hablar de qué es Neuralink. Supuestamente es como un dispositivo electrónico que pretenden insertarnos en el cerebro, cabe resaltar no a todos, pero sí puede que algunas personas.

Recordemos que hace un instante dije que Neuralink es una corporación dedicada a investigar sobre esas interfaces cerebro-computador y que han estado en fase de experimentos con animales. Pues bueno, en Neuralink, el producto que estaría en venta sería un implante tecnológico del tamaño de una moneda con filamentos metálicos, los cuales funcionarían como sensores de los impulsos eléctricos del cerebro.

Para este momento no puedo dejar de imaginarme una araña pellizcando tu cerebro, bueno más bien conectada a tu cerebro.

En ese mismo orden de ideas, este chip también se conoce como moneda porque se pretende que su tamaño sea similar al de una moneda. 

Así mismo, las pruebas visibles muestran que es posible que existan dispositivos que puedan captar los impulsos eléctricos del cerebro como demostraron en las presentaciones de prensa que hizo la compañía Neuralink en 2020, donde presentaron a tres cerdos que han estado conectados a un Neuralink y se pudieron escuchar los sonidos que representan las señales cerebrales captadas de esos cerdos.

Lo anterior, lo hicieron en público en la demostración de Neuralink, pero en realidad no es una novedad, al menos no para los neurocientíficos que llevan décadas oyendo los sonidos de los impulsos eléctricos del cerebro. De hecho, esto demuestra la capacidad de detectar los impulsos, es decir, el dispositivo sería capaz de detectar, de escuchar los impulsos, pero no necesariamente de interpretarlos, y quizás está muy lejos de convertirlos en órdenes capaces de manejar aparatos que es la idea que nos han vendido.

Al relacionarlo con la ficción, me imagino al Profesor Xavier de los X-Men que al ponerte un implante puedas mover cosas con telequinesia o controlar robots.

Esto último es difícil de conseguir y podría estar demasiado lejos, pero podría estar en la línea del futuro si esta investigación continúa. 

En resumen, se puede escuchar esos impulsos eléctricos, pero entonces faltaría interpretarlos y luego convertirlos en una señal más fácil de procesar. Por ejemplo, como ocurre en los convertidores de análogo a digital para vídeo, audio o para cualquier tipo de señal. En el caso del vídeo, es una cámara que tiene un dispositivo de carga acoplada (CCD por sus siglas en inglés), el cual capta la luz y la convierte en una señal digital, mientras que con el micrófono que se conecta vía USB se captan las ondas sonoras, se convierten en señales eléctricas, y posteriormente, se convierten a digital para poder ser procesadas por la computadora.

Del mismo modo, ese es el reto con las señales del cerebro. Primero toca detectarlas, entenderlas, y convertirlas en órdenes que sean capaces de manejar aparatos o de transferir datos comprensibles por un sistema digital. En otras palabras, pasar un pensamiento o una orden cerebral a una computadora o a un teléfono, el cual es una computadora pequeñita que cabe en el bolsillo. 

La humanidad ha avanzado muchísimo, pero puede que todavía estemos exageradamente lejos de la posibilidad de mover objetos como robots con la mente o de dictarle un texto a una computadora con el pensamiento. Actualmente, podemos dictarle texto a una computadora con la voz, pero no con el pensamiento. 

A decir verdad, creo que estamos lejos de un punto clave en esta investigación, que será lograr crear un hardware que se conecte al cerebro como Neuralink pretende ahora, y que además logre interpretarlo, eso es lo realmente complicado.

 

El negocio detrás de todo

 

Es hora de que hablemos del negocio detrás de esto, y no se trata de que sepamos cuánto va a costar una monedita de Neuralink, cuándo se van a poder implantar en humanos, cuánto dinero va a costar la operación y el aparato para lograr que una persona que, por ejemplo, perdió el sentido del olfato lo pueda recuperar a través de una máquina. Nada de eso puede saberse aún. Por lo que aquí vamos a hablar del negocio desde otro punto de vista, desde el comienzo.

El nombre ‘Neuralink’ fue comprado a un profesor universitario y a su socio original, Pedram Mohseni y Randolph Nudo, quienes desde el año 2015 estaban intentando crear su propio avance tecnológico para buscar conexiones al cerebro. No obstante, no lograron recaudar los fondos suficientes para llevarlo al siguiente nivel. Fue ahí, cuando recibieron una llamada en la que les hicieron una oferta para comprarles Neuralink.

Ellos no conocían directamente a la persona que les realizó la oferta porque claro no los llamó él personalmente, por lo tanto, cuando recibieron la oferta y vendieron su empresa no sabían que era Elon Musk; la misma persona que estuvo en la creación de PayPal, y que ahora reconocemos por SpaceX y por Tesla.

Cabe resaltar que los investigadores Nudo y Mohseni empezaron su investigación desde el año 2011, donde tenían la idea de conectar una parte del cerebro con otra parte de este mismo, fíjate era muy puntual conectar el cerebro con el cerebro, pero fue en 2013 que crearon un prototipo capaz de funcionar en los cerebros de las ratas.

En este punto, su compañía era una de las muchas que estaban intentando conseguir conexiones cerebrales o neuronales similares. Al menos dos empresas más habían sido liquidadas después de gastar más de 100 millones de dólares buscando implantes cerebrales que pudieran funcionar.

Entonces, Neuralink empezó como idea en el 2011, se convirtió en empresa en el 2015 y aunque tal vez no ha sido la única, es probablemente la que ha realizado más intentos. Aún luego de ser vendida a Elon Musk, Neuralink continúa. Seguramente cambió el modelo de negocio, pero con Elon Musk en la función de recaudar el dinero necesario para que la empresa sea rentable, el panorama podría avanzar a otro ritmo. 

El equipo de Neuralink ha hecho presentaciones públicas que probablemente volvamos a escuchar en cualquier momento. En una de estas presentaciones, transmitida por Youtube ya se está hablando de algo que hace parte de la recaudación de fondos (si te interesa ingresa aquí).

Sin embargo, también hay un poquito de espectáculo porque en una de esas presentaciones llegaron a decir que un Neuralink iba a ser como un Smartwatch, parecido a un reloj que te pones en la muñeca para medir las pulsaciones, para contar los pasos que has dado en el día, y para ayudarte a hacer ejercicios, pero este estaría en el cráneo conectado con cables diminutos para captar las señales del cerebro.

Es probable que hacerlo ver como un producto fácil de quitar y de poner como un reloj inteligente ayude a convencer a más personas para invertir en el proyecto. Pero en realidad está conectado al cerebro y no a la piel de la muñeca. Y es ahí donde está el negocio, donde no es solamente uno de los científicos sino el dueño de la empresa, es decir, sería como el Tony Stark de esto, refiriéndonos a Elon Musk.

 

Retos de Neuralink

 

Neuralink no ha publicado fechas o plazos para que la empresa pueda llegar a un sistema fiable ni han hecho una promesa concreta para conseguir los permisos necesarios para hacer las pruebas en seres humanos. Entonces, ¿cuándo van a llegar pruebas en seres humanos? Eso puede estar muy lejos, por ahora seguirán con los tres cerdos.

Por otro lado, se habla de que Neuralink podría tratar la depresión o tratar el insomnio, estamos hablando de algo así como psiquiatría tecnológica, pero todavía no hay pruebas de que un chip pueda llegar a ser una cosa similar. En otras palabras, no hay ninguna prueba de que eso exista siquiera como posibilidad. 

A continuación, miremos algunos de los retos que enfrenta Neuralink:

 

·Durabilidad

 

Las pruebas que se han hecho hasta el momento están enfocadas a diseñar un implante que pueda resistir el entorno corrosivo dentro de un cerebro vivo, o sea, que la monedita siga funcionando dentro del cráneo, conectada al cerebro, y solo el problema de la durabilidad del dispositivo puede llevar años en resolverse.

 

·Carga

 

La promesa es que el implante pueda conectarse al cerebro de forma alámbrica y a partir de sistemas electrónicos conectarse vía bluetooth (inalámbrica) con sistemas externos. Así mismo, como en todo dispositivo electrónico se necesita que el aparato tenga una batería, por lo menos que se recargue inalámbricamente porque ni modo que nos pongan un conector USB o ¿qué tipo de conector nos van a poner? Así como ahora hay teléfonos que se recargan inalámbricamente, este dispositivo obligatoriamente tendría que recargarse inalámbricamente, por lo que nos tendrían que vender una almohada-cargador.

 

·Financiamiento

 Por ahora, las pruebas fueron hechas y publicadas con el caso de los tres cerdos que hemos estado hablando, los cuales son los que se pueden ver en la presentación que hizo Elon Musk en Youtube, y en esa misma presentación estuvo parte del equipo de la compañía Neuralink buscando apoyo financiero para la compañía.

¿Qué tanto pueden avanzar con el dinero disponible?, ¿Musk aún tiene el ánimo de seguir financiando la corporación él solo? ¿A qué empresas o personas puede convencer de invertir dinero en este proyecto tan loco, tan futurista, tan increíble? Si lo logran, será una maravilla de la ciencia.

·Conectividad y diseño

El dispositivo debe estar pensado para que la batería pueda durar todo un día, que se recargue durante la noche, pero que además tenga un rango de conectividad inalámbrica entre 5 y 10 metros para que te conectes con otro aparato. Porque eso solo conectado al cerebro y a nada más sería inútil.

Adicionalmente, tienen que lograr que sea invisible desde el exterior para que no sepamos qué persona tiene un Neuralink y qué persona no lo tiene.

Finalmente, ¿Podrá Neuralink superar la fase de desarrollo para llegar a la producción? Tal vez pueda llegar a permitir cosas que nos han dicho como reducir dolores, hacerlos tolerables, o escuchar música directamente en el cerebro, conectados vía bluetooth para oír música sin audífonos.

Entonces, es curioso que dentro de los sueños también se encuentre la idea de poder manejar robots, o que en el futuro nos permita tener implantes en el cuerpo como prótesis robóticas para caminar que sean operadas directamente desde el cerebro, sin tener piernas reales o algo parecido.

 

Productos parecidos

Lo anterior, me hace pensar en cosas como las gafas de Bose que te pones y que puedes escuchar música, en los audífonos auriculares que conducen el sonido directamente al hueso del oído, o en un lente de contacto que te pones en el ojo para poder ver mejor.

También me recuerda a un aparato que actualmente existe, y que aunque en un principio parecía absurdo, ha salvado millones de vidas. Este aparato es la válvula de Hakim, el cual es un dispositivo para tratar los problemas de la hidrocefalia. Esto es cuando las cavidades (ventrículos) profundas del cerebro se llenan de líquido y ocasionan presión sobre el cerebro. En consecuencia, se generan daños en el tejido cerebral y el deterioro de numerosas funciones cerebrales.

Colombia le dedicó una estampilla al doctor Salomón Hakim para conmemorar su invento. / Revista Semana y Universidad Nacional de Colombia (de un archivo particular). (Creative Commons CC0 License)

La válvula de Hakim se coloca en el cerebro dentro de uno de los ventrículos o espacios cerebrales, donde se acumula el líquido cefalorraquídeo. Luego, se pasa a una sonda o catéter desde las cavidades de la cabeza hasta otra sonda por debajo de la piel que lleva el exceso de líquido hasta el abdomen de la persona. Explícitamente, la válvula en el cerebro tiene un cablecito que baja de la cabeza, pasa por el cuello, llega hasta el abdomen y allí deja el exceso del líquido cefalorraquídeo. Esto último lo logra mediante una válvula de presión y un dispositivo antisifón para garantizar que se drenen los líquidos solamente en la cantidad adecuada. 

Ahora bien, esta válvula que conecta el cráneo con el abdomen tiene una cánula que pasa por debajo de la piel, pero es visible en los pacientes porque se ve como un cordón por debajo de la piel. No hay otro lugar por donde pasarlo. 

No es como cuando están haciendo una instalación eléctrica en tu casa y dejan un cable por fuera de la pared, entonces tú tratas de ponerlo para que no se note demasiado, pero claro no rompes la pared. Bueno, en este caso la pared sería el cráneo, así pues, el cráneo solo se rompe en el punto donde se necesita dejar la válvula y se pone el cablecito por donde no se note mucho, aunque al fin y al cabo se va a notar.

Así como la válvula de Hakim existen más válvulas con ese mismo propósito, pero probablemente la de Hakim es la más conocida. Esta válvula fue inventada por el neurocirujano y científico colombiano Salomón Hakim alrededor de los años 70, de la cual se dice que ha salvado millones de vidas. Por lo tanto, se ha continuado fabricando alrededor del mundo y se ha tecnificado de la mano de los hijos del doctor Salomón Hakim.

Por tanto, si Hakim pudo hacer esa válvula, ¿podría Elon Musk o más bien los científicos de su compañía Neuralink desarrollar esa monedita que sea capaz de leer los impulsos eléctricos del cerebro, interpretarlos, y que nos permita conectar el cerebro a través de impulsos eléctricos y digitales de información con máquinas? He aquí lo que no sabemos y lo que apenas nos permitimos soñar.

 

Bonus: Cuidado con WhatsApp

 

Por último, antes de irme quiero dejarles una información extra, ¡cuidado con WhatsApp! Ya sabemos que WhatsApp hace parte de la gran corporación Facebook, la gran empresa también dueña de Instagram, y que desde hace más de seis años que Facebook compró a WhatsApp. Sin embargo, ahora va a ejecutar uno de los objetivos iniciales de haber comprado esa aplicación y es tomar los datos de los usuarios, en otras palabras, los datos de los usuarios de WhatsApp ahora se van a compartir con Facebook.

Un letrero que indica que este vecindario está siendo vigilado por WhatsApp, en la ciudad de Appingedam en Groninger. / Donald Trung Quoc Don (Chữ Hán: 徵國單) - Wikimedia Commons - © CC BY-SA 4.0 International. (Wikimedia Commons)

De manera que las personas que dicen: no, yo no tengo Facebook porque no lo uso, pero sí utilizan WhatsApp. Pues la realidad es que sí tienen Facebook.

Hace unos días, WhatsApp ha comenzado a mostrar un mensaje de aviso a los usuarios, en este anuncian importantes cambios en los términos de uso y las políticas de privacidad para permitir a Facebook compartir y utilizar los datos obtenidos de WhatsApp con el resto de sus servicios, y con el resto de sus propósitos hace fácilmente la publicidad, ¿no lo creen?

Según lo planteado originalmente, los cambios entrarían en vigor a partir del 8 de febrero de 2021, pero ya los postergaron una vez y quizás lo hagan más veces al ver que ha habido revuelo social y muchísimas personas abrieron Telegram. Igual, parece que habrá que aceptar los términos y condiciones para poder seguir utilizando WhatsApp o simplemente no se podrá utilizar más la aplicación.)

Ahora bien, ¿cuáles van a ser esos datos? Inicialmente sabemos que será el nombre, el número de teléfono, el dispositivo móvil o teléfono desde el cual estás utilizando WhatsApp, transacciones realizadas, ubicaciones, contactos, y más. ¿Alguna vez has probado eso de enviarle a un amigo tu ubicación en WhatsApp? Tal vez para que te encuentre o para que sepa a qué hora llegas a la cita. Pues yo sí lo he usado.

Bueno, todo lo anterior hace parte de los datos que toma WhatsApp y que ahora va a entregarle a Facebook. No obstante, dice WhatsApp que los mensajes escritos, los que escribes y recibes, no van a ser parte de esa información compartida con Facebook ni de los chats entre personas ni de los de grupos se van a compartir. Dado que tienen cifrado extremo a extremo, y que por eso es imposible que lean los mensajes, pero todo lo demás sí será compartido con Facebook, salvo que vivas en Europa, donde la normativa de protección de información (GDRP) obliga a WhatsApp que mantenga los datos de los usuarios privados. 

¿Cómo logró eso la Unión Europea? ¿Cómo logró proteger a los usuarios de su continente? Esto lo lograron porque no es la misma empresa WhatsApp. Hay una empresa general que se llama WhatsApp LLC que es la que atiende a los que estamos en América, y otra empresa distinta que se llama WhatsApp Ireland Limited que atiende a Europa. Por lo tanto, la Unión Europea trata y negocia con WhatsApp Irlanda, la cual tiene términos diferentes.

En conclusión, aunque no tengas cuenta de Facebook, si utilizas WhatsApp Facebook sabrá todo de ti; no de tus conversaciones, pero sí dónde estás, a qué hora te duermes, a qué hora te levantas, a qué hora lees mensajes, y más cosas de las cuales luego nos enteraremos.

lix.

ÚLTIMOS EPISODIOS

¿CÓMO PUEDO SUBSCRIBIRME A LOS PODCAST?

CARACOL RADIO Ofrece todos sus contenidos en formato podcast, es decir, podrás suscribirte mediante la tecnología RSS para recibir los últimos episodios de nuestros programas y secciones tan pronto como los emitamos o publiquemos en la web.

Para suscribirte a cualquier podcast, selecciona el icono de podcast (añadir), copia la dirección del fichero y pégalo en tu cliente favorito. En este artículo tienes una selección de los mejores para móvil (iOS y Android) y para ordenador en Windows, macOS y las diferentes distribuciones de Linux.

También puedes suscribirte a través de los agregadores Apple Podcasts o iTunes , Spotify , Deezer o Google Podcast .

Cargando

Escucha la radio en vivo

Elige una ciudad

Caracol Radio

Caracol Radio

Programación

Último boletín

Ciudades

Elige una ciudad

Caracol Radio

Compartir