Renunció fiscal general de Nueva York señalado de agredir a mujeres

Eric Schneiderman había ocupado un lugar preferente en el movimiento #MeToo en Estados Unidos.

Luego de que se conocieran graves acusaciones sobre presuntas agresiones físicas a varias mujeres, el fiscal general del estado de Nueva York, Eric Schneiderman, renunció a su cargo.

Las acusaciones contra Schneiderman aparecieron en un artículo publicado en la edición digital de la revista The New Yorker, uno de los medios que destapó el año pasado el escándalo de abusos sexuales que afectó al productor de Hollywood Harvey Weinstein.

Según la revista, cuatro mujeres denunciaron que Schneiderman, con quien aseguran sostuvieron una relación sentimental, las agredió físicamente en varias ocasiones durante los últimos años, aunque sólo ahora se conocen públicamente esos presuntos hechos.

La publicación menciona que dos de las involucradas, identificadas como Michelle Manning Barish y Tanya Selvaratnam, han hecho públicas sus presuntas experiencias, ya que aseguran que al hacerlo "protegen a otras mujeres".

Según los testimonios de Manning y Selvaratnam, en sus encuentros con Schneiderman, éste las agredió sin su consentimiento, frecuentemente cuando estaban en la cama y después de haber ingerido licor, y aunque no lo reportaron con la policía, sí requirieron asistencia médica, tras ser abofeteadas en el oído y rostro.

Sin embargo, el futuro político de Schneiderman comenzó a hundirse después de que el gobernador del estado, Andrew Cuomo, le recomendara que renunciara al cargo para el que fue elegido en 2010.

"No creo que sea posible que Eric Schneiderman continúe sirviendo como fiscal general, y por el bien de la fiscalía, debería renunciar", afirmó Cuomo en un comunicado.

La decisión de Schneiderman no se hizo esperar, y una hora después de la petición de Cuomo, el fiscal general anunció que renunciaba al cargo.

Al comunicarlo, Schneiderman cuestionó "firmemente" las "graves" acusaciones lanzadas contra él, pero, aun así, decidió abandonar el cargo con efectos a partir del cierre de su jornada del martes.

"Aunque estas denuncias no están relacionadas con mi conducta profesional o el funcionamiento de mi oficina, de hecho me impedirán dirigir el trabajo de la oficina en este momento crítico", agrega la declaración de Schneiderman.

Schneiderman, de 63 años, del Partido Demócrata, muy crítico del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, era uno de los fiscales generales estatales más poderosos y había ocupado un lugar preferente en el movimiento contra los abusos sexuales surgido el año pasado.

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