¿Guillermo Grosso y el segundo saqueo a Saludcoop?

La Procuraduría y la Fiscalía lo investigan por irregularidades como interventor de la desaparecida EPS y como presidente de Cafesalud.

El derroche de extravagancia y opulencia y los escándalos de corrupción alrededor de Saludcoop que el país creía enterrados con la salida de Carlos Palacino y la intervención de la EPS, que finalmente debió ser liquidada, se siguieron repitiendo en manos de uno de los interventores a quien el gobierno había encomendado la misión de intentar salvar la empresa prestadora de servicios de salud.

El tema llegó en enero a oídos de la Procuraduría que abrió dos investigaciones, una formal y otra preliminar que avanzan a pasos agigantados. También lo conoció la Superintendencia de Salud que ordenó auditorías específicas y por último a la junta directiva de Cafesalud, que en un hecho inusual decidió removerlo del cargo tres meses después de haberlo nombrado como presidente de la EPS.

Guillermo Grosso llegó a Saludcoop como interventor el 27 de mayo de 2013, luego de que el Superintendente Nacional de Salud, Gustavo Morales, anunciara la intención del gobierno de extender por un año más la misión.

Permaneció en el cargo hasta diciembre de 2015 cuando fue nombrado presidente de Cafesalud, la ESPS a la que fueron trasladados los 4,5 millones de afiliados que tenía Saludcoop.

Lejos de poner fin al derroche de Palacino, a quien le decían El Emperador, desde el primer año de su mandato como interventor Guillermo Grosso empezó a suscribir contratos por bienes que no requería la entidad.

En 2013 alquiló camionetas blindadas. Una para su uso, otra para su familia, el secretario general, la vicepresidenta administrativa, y el director de contratos, Giovanni Guzmán, de quien se dice es el novio de su hermana Martha Grosso y es el actualmente es vicepresidente administrativo de Cafesalud.

El contrato tuvo un valor de más de $500 millones de pesos. Para ese momento Saludcoop contaba con nueve vehículos de alta gama, entre ellos dos BMW y varias camionetas, una de ellas con blindaje 5.

En 2014 Saludcoop EPS en intervención organizó una fiesta de navidad que tuvo un valor superior a los $400 millones de pesos. Guillermo Grosso habría autorizado el giro desde la EPS a las empresas del grupo para que participaran en la reunión.

La prensa asegura que la fiesta costó más de $1.000 millones de pesos. Grosso señaló que fueron $401.846.121 pesos que costó la fiesta fueron cubiertos de la siguiente forma. Esimed, que es la empresa encargada del suministro de medicamentos e implementos de cirugía, $15.927.081; Health Food, empresa que se encarga del suministro de comidas a los pacientes hospitalizados, $9´913.490; IAC, empresa encargaba de la gestión administrativa y documental, $73´135.799, y la Corporación IPS Saludcoop, hoy en liquidación, que para la época se encargaba del manejo de las clínicas, $202´869.751.

Esa relación no incluye la participación de otras empresas del grupo que no necesitaron apalancamiento para contribuir a la celebración como Epsifarma, Heon Health On Line, y Cruz Blanca.

En 2015 el interventor de Saludcoop aprobó un contrato de remodelación de las oficinas que ocupaba en el edificio arrendado de la Calle 109 con Autopista Norte, donde se cambiaron todos los pisos y los muebles y se hicieron compras extravagantes para una entidad en peligro de liquidación.

En la sala principal, que quedaba en el séptimo piso, fueron instaladas varias sillas masajeadoras. Una de esas estaba ubicada en la zona que denominaron de lectura y masajes. Sobre esa silla fue acondicionada una lámpara con luz relajante.

Caracol Radio conoció que los entes de control investigan si por las sillas se pagaron valores entre los 6 y los 10 millones de pesos, si para la salita de estar se compró un tapete de 2 x 2 que habría tenido un valor de $8 millones de pesos y para la sala principal otro de $30 millones, si se adquirió un tablero electrónico informativo que no funcionó, cuadros entre 8 y 12 millones y un control magnético para el primer piso del edificio que tampoco habría funcionado.

En 2015 Grosso aprobó la realización de unos talleres que se denominaron Sembradores de Esperanza, que dirigió el coach Alex Hadad, quien vive en Canadá. El contrato fue por $218.778.828.

Al taller asistieron directivos, todos los gerentes regionales y empleados de Bogotá y otras ciudades. Estos últimos fueron alojados en hoteles como el Tequendama y el Movich. También hubo encuentros con altos directivos en Cartagena.

Otro tema que es objeto de revisión por parte de los investigadores tiene que ver con los despidos de vicepresidentes, directores de áreas y algunos de sus funcionarios más cercanos en Saludcoop, a quienes les pagaron millonarias indemnizaciones por el despido injustificado y luego los contrató en Cafesalud EPS, creando en algunos casos cargos de más alto rango, como ocurrió con Rafael Durán, quien paso de ser Director de Recursos Humano a Vicepresidente en la misma área, y Ana María Mahecha, de Jefe de prensa a Gerente Nacional de Comunicaciones.

Por esa misma época más de un centenar de trabajadores de Saludcoop dejaron de recibir su último sueldo y para cobrarlo debieron presentarse como acreedores en el proceso de liquidación.

CAFESALUD

Caracol Radio conoció que entre los temas que son motivo de preocupación para el ministerio de Salud y objeto de investigación por parte de la Procuraduría figuran unos contratos y movimientos que habría hecho Grosso y que estarían convirtiendo a las empresas del grupo Saludcoop en un cascarón porque los servicios los prestarían compañías externas.

Algunos de esos casos que son evaluados tienen que ver por ejemplo con la compañía Heon Health On Line, que hace desarrollo tecnológico entre ellos software que permiten el control de todo el proceso de pago de licencias, incapacidades por enfermedad y atención a pacientes. Ese software, que era de Saludcoop, estaría siendo transferido a la firma SyC.

SYC es una empresa de sistemas a la que según denuncias de algunos empleados de HEON le están entregado toda la información sobre los pacientes de Saludcoop, lo que se conoce como el core del negocio.

“La presidente de HEON, Adriana Contreras, junto a Martha Grosso hermana de Guillermo Grosso y Oscar Anzola están dedicados desde hace cerca de un año a traspasar los módulos del core. El trabajo de los señores ha sido muy exitoso para fortuna de ellos, ya que en la actualidad CafeSalud EPS contrata directamente con SYC y poco a poco se podrá evidenciar como la factura de SYC irá creciendo, y la de Heon disminuyendo, por el traspaso de módulos”, advierte una de las denuncias que están siendo investigadas.

Desde el ministerio de Salud se habría detectado que la misma Cafesalud estaría asfixiando a la propia red de clínicas del grupo aglomeradas en Esimed. Grosso les quitó la posibilidad de prestar servicios de ortopedia, que representan el 40% de las consultas, realizar exámenes diagnósticos y prestar atención oftalmológica.

Todos esos servicios hoy están en manos de un red externa, que se dice dirigen amigos del removido presidente de Cafesalud, de quien se afirma confiaba en que contaba con respaldo político para permanecer en el cargo.

INVESTIGACIONES

Por algunas de estas denuncias la Superintendencia de Salud llamó a rendir explicaciones a Guillermo Grosso quien tenía una respuesta para cada uno de los señalamientos que el sindicato de Saludcoop y anónimos le formularon.

Sin embargo, después de cotejar una y otra versión la Supersalud decidió dar traslado a la fiscalía y formuló denuncias.

Simultáneamente ordenó la realización de algunas auditorias frente a contratos y cuentas de cobro y está a espera de los resultados.

A la Procuraduría el caso de Grosso llegó en el mes de enero. Días después y ante la gravedad de los señalamientos se ordenó abrir investigación formal por presuntas irregularidades cometidas por el entonces interventor de Saludcoop y luego presidente de Cafesalud.

Así mismo, se ordenó la apertura de una indagación preliminar por un presunto conflicto de intereses.

@ggrosso2013

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