Exjefe contable del Vaticano fue liberado de cargos por contrabando y corrupción
El cardenal enfrenta un proceso ante un tribunal de Salerno, su ciudad natal en el sur de Italia, en el marco de un caso distinto.

C.C.Jorge Valenzuela A

El monseñor Nunzio Scarano, exjefe contable del Vaticano, fue absuelto de los cargos de corrupción e intento de contrabando que tenía por parte del tribunal italiano que lo juzgaba. Aunque le infligió una pena de dos años de prisión por calumnias contra otra persona juzgada junto con él.
Scarano, quien se declaró inocente, escribió al papa Francisco acusando a directivos laicos de la APSA de actividades ilícitas, encubiertas por los propios cardenales.
Las autoridades congelaron 2,2 millones de euros de haberes a Scarano en el momento de su detención, posteriormente, en 2014, le fue confiscado su lujoso apartamento romano de 17 piezas y fueron bloqueados 9 millones de cuentas corrientes con las que estaba vinculado.
Scarano era el jefe de contabilidad de la APSA, institución que administra el patrimonio del Vaticano, hasta que fue arrestado en junio de 2013 y luego puesto bajo detención domiciliaria. Estaba acusado de intentar repatriar a Italia desde Suiza 20 millones de euros depositados por una rica familia de armadores navales napolitanos, que no tenían el menor control fiscal.
El cardenal enfrenta un proceso ante un tribunal de Salerno, su ciudad natal en el sur de Italia, en el marco de un caso distinto, en el que es acusado de blanqueo de dinero en beneficio de particulares, a través del Instituto para las Obras de la Religión (IOR), el banco del Vaticano.
A causa de enormes escándalos financieros, sobre todo relacionados con blanqueo de dinero, Benedicto XVI y luego su sucesor Francisco pusieron en marcha un extenso proceso para que los procedimientos financieros de la Santa Sede se adecuen a las normas internacionales.
No obstante, en diciembre, el Consejo de Europa llamó al Vaticano para que acelerase su lucha contra el blanqueo de capitales, revelando que en muchos casos no hay acusados en la pequeña ciudad-Estado.




