Clinton, preocupada por posible incursión de Chávez en política de EE.UU.
Así se desprende de los correos electrónicos de la ex secretaria de Estado, publicados por el Departamento de Estado.

Hillary Clinton(AP)

Estados Unidos
El 23 de enero del 2010, la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton intercambió mensajes con una persona – no identificada – sobre las consecuencias de una decisión de la Corte Suprema de EE.UU. que abrió la posibilidad de que mandatarios como Hugo Chávez intervinieran en procesos electorales de su país.
En esa época, el máximo tribunal emitió un fallo en el caso Citizens United v. Federal Election Commission, el cual amplió la participación de empresas en campañas electorales. La sentencia, amparada en la Primera Enmienda de la Constitución que protege la libertad de expresión, sostuvo que el gobierno no podía limitar las donaciones políticas de empresas y sindicatos. Cabe recordar que, a través de los conocidos Comités de Acción Política (o Super PACs en inglés), en EE.UU. se puede recaudar fondos a favor de una campaña presidencial de manera indirecta. Es decir, el dinero no lo reciben los candidatos pero terceros lo usan a su favor en mítines y campañas mediáticas.
El personaje que envía el mensaje a Clinton resalta que, debido a esta decisión de la Corte, cualquier gobierno o líder extranjero que tuviera una empresa en EE.UU. podía entrar en esta nueva dinámica, y copia un artículo de prensa que explica cómo podía entrar a operar Chávez.
El motivo de preocupación era la petrolera Citgo, con sede en Oklahoma, se convirtió en 1990 en subsidiaria de la venezolana PDVSA después de una millonaria operación. A través de Citgo, el chavismo habría podido pagar propaganda negra en contra de políticos estadounidense en carrera electoral.
En respuesta, Clinton dice: “Esto es increíble, o tal vez totalmente increíble, dadas las fuerzas en cuestión”.
La controversia sobre el uso que Clinton hizo de su correo personal, cuando era secretaria de Estado, continúa porque se discute sobre la existencia de unos 31 mil mensajes que no fueron entregados al FBI porque fueron borrados de la cuenta. No obstante, la empresa que administra el servidor, Platte River Networks, le dijo al Washington Post que los mensajes fueron borrados de la cuenta pero no eliminados. Es decir, pueden ser recuperados con asistencia técnica.




