Licitación del hospital de Soacha, un carrusel de coincidencias
Detrás del contrato figuran los nombres de algunos de los procesados por el más grande escándalo de corrupción en Bogotá.

Actualización: la investigación a Ivan Ramírez Rusinque fue archivada por la Fiscalía.
El contrato para la construcción de la megaobra más importante del municipio de Soacha en la última década pareciera no correr la misma suerte de su licitación, que sólo tomó ocho días para ser adjudicada enplenas fiestas del año viejo de 2014.
Son más de $47.700 millones de pesos para el estudio, diseñoy reconstrucción del hospital Mario Gaitán Yanguas, un centro de III nivel.
Para sacar adelante este proceso el alcalde Soacha, JuanCarlos Nemocón, en agosto de 2014 retomó de manera exclusiva la facultad quehabía delegado en sus secretarios para celebrar contratos y el 16 de octubrepublicó el aviso de convocatoria a una licitación que debería terminar el primerode diciembre.
Su nombre no tendría nada de extraño de no ser porque trabajó desde 2002 hasta 2012 con el abogado Manuel Sánchez, uno de los testigos del carrusel de contratos en Bogotá. En 2006 ella era la subgerente cuando desde esa oficina se acordaron las coimas que se pagarían con contratos de la Unidad de Mantenimiento de la Malla Vial a favor de varios de los concejales.
Patiño fue citada por la Fiscalía dentro del proceso contra los concejales Orlando Parada, Andrés Camacho, Hipólito Moreno, el exalcalde Samuel Moreno y el entonces director de la Unidad de Mantenimiento, Iván Hernández y su testimonio sería requerido en la investigación contra el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, vinculado también al proceso por el carrusel de contratos cuando era representante de la firma ICM.
El mandatario deberá rendir interrogatorio el próximo 10 de abril sobre las versiones de testigos según la cuales ICEM, la empresa encargada de entregar los pavimentos y asfaltos a la Unidad de Mantenimiento Vial de Bogotá, supuestamente ofreció dádivas a funcionarios y concejales de Bogotá para quedarse con contratos.
Experiencia
Caracol Radio consultó la experiencia de las firmas quehacen parte del consorcio ganador y encontró que a Cabar Construcciones S.A.S.,de propiedad de Luis Jorge Castellanos, le fueron reconocidos contratos que noejecutó y que en realidad fueron obras hechas por la Constructora CastellCamel, una empresa de su familia a la que él perteneció hasta el año 2011.
En los registros de la Cámara de Comercio sólo le figura uncontrato de 2011 con la alcaldía de Zipaquirá. Sin embargo dentro da la licitación le fueron reconocidos como suyos un contrato con el Seguro de 1998, otro con la Gobernación de Cundinamarca en 1999 y de Arauca de 2005, con la Dirección General de Sanidad de las Fuerzas Militares en 2007 y la Agencia logística de la FF.MM en 2010.
La Ley establece que el socio que se aparta de una empresa y constituye una nueva, puede el año siguiente certificar la experiencia con su trabajo anterior, pero solo en el porcentaje que era dueño.
Cabar Construcciones nació en abril de 2011 con un capitalde 500 millones y para 2013 reportó ingresos por más de $5.400 millones depesos.
El nombre de Luis Jorge Castellanos figura dentro de unproceso de responsabilidad fiscal que la Contraloría de Bogotá abrió por eldetrimento que le causó a la ciudad el incumplimiento del contrato deconstrucción del CAMI de Chapinero, donde el anticipo de más de $145 millonesde pesos fue utilizado para pagar insumos que no tenían que ver con la obra.
Castell Pórtico consignó el valor del anticipo y laContraloría cesó el proceso fiscal en su contra.
El otro consorcio ganador es Construcciones BenavidesIngenieros Contratistas, de propiedad de José Guillermo Benavides, compadre deJulio Gómez, el contratista condenado a 10 años por el carrusel de lacontratación.
Esta firma nació el 15 de abril de 2002 con un capital de$580 millones y tuvo sus mejores ingresos en 2009, cuando reportó más de$21.900 millones de pesos. Ha tenido contratos con la Secretaría de IntegraciónSocial, el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca, IDU,IDRD, Invias, Mindefensa, Mineducación, el Fondo Rotatorio de la Policía, laCaja de Vivienda Popular, entre otros.
Coincidencias
La otra dueña de la empresa es Yasmín Rusinque Forero, madrede Iván Alirio Ramírez Rusinque, quien trabajó en junio de 2013 en lasecretaría General de la alcaldía de Soacha y hasta febrero de 2015 en lasecretaría de Educación de Bogotá, donde fue desvinculado luego de que quedaraal descubierto que pese a trabajar en la división de Contratos no hizo públicoel interés de su padrastro de participar en la licitación de tres megacolegios.
Para ese momento al secretario de Educación de Bogotá, ÓscarGonzález, ya le había llegado un anónimo relacionando el nombre de RamírezRusinque con “contratos complicados”, dijo una fuente.
El texto dice en uno de sus párrafos: “... Como si fuerapoco, el esposo de la mamá de Iván Ramírez se ha presentado a varios procesosde obra consorciado y como el dueño de CONSTRUCCIONES BENAVIDES, que tal estaperlita. El padrastro del asesor de la directora participando, seráque no va a ganar?. En donde está la TRANSPARENCIA”.
Por la gravedad del escrito el secretario de Educación pusoel tema en manos de la Fiscalía, como lo ha hecho con otras 42 denunciasrelacionadas con el tema de contratación.
* Nota del Editor: La Fiscalía 128 Seccional de la Fiscalía General de la Nación, en fallo proferido el 21 de junio de 2015, ordenó el archivo de la investigación que adelantaba contra Ivan Ramírez Rusinque, por el delito de “violación al régimen legal y constitucional de inhabilidades e incompatibilidades” por la causal de “inexistencia del hecho”.
Iván Alirio Ramírez Rusinque llegó a la secretaría deEducación de la mano de Lissette Adriana Murcia Rincón, la directora deContratación, para hacer parte de un equipo de 60 personas especializadas en eltema de contratos. Los dos venían de trabajar en el ICBF.
Coincidencialmente su padrastro, José Guillermo Benavides,tuvo contratos con la secretaría de Integración del Distrito, que estuvodirigida por Mercedes del Carmen Ríos, quien aceptó cargos dentro del procesopor el carrusel de contratos por el delito de interés indebido en lacelebración de contratos.
Iván Ramírez Rusinque y Mercedes del Carmen Ríos ya habían trabajado en la Alcaldía de Suba, donde según los testigos de la Fiscalía empezó la intervención del entonces congresista Iván Moreno en el carrusel de contratos de Bogotá.
El nombre del dueño de construcciones Benavides figura en el listado de las 504personas que donaron dinero a la campaña del presidente Juan Manuel Santos. Ensu caso fueron $2.000.000.
Más coincidencias
En septiembre de 2008 durante la alcaldía de Samuel Moreno,la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá adjudicó un contrato por$18.223 millones para la vigilancia de plantas y sedes. Se presentaron ochofirmas y la ganadora fue Serviconfor, de propiedad de Luz Alba Ordóñez.
Ante las denuncias de que la licitación fue manipulada elcontrato fue incluido en la investigación por el carrusel de los contratos.
El 8 de mayo de 2013 el alcalde de Soacha, Juan CarlosNemocón, como parte de los trabajos para la puesta en marcha de Transmilenioadjudicó los estudios, diseños y construcción de la estación San Mateo y de lavía alimentadora al Consorcio Canaán Sinco, representado por Héctor AdalberOrdoñez Ortiz.
Héctor Ordóñez es hermano de Luz Alba Ordóñez, la gerente deServiconfor, y alrededor de ellos hay un nombre en común, el de Nancy StellaPatiño.
La licitación que ganó la empresa de vigilancia en la EAABfue manipulada en la oficina de Manuel Sánchez donde Patiño era la subgerente.Hoy es la asesora jurídica de la alcaldía de Soacha, que después de declarardesierta una licitación le adjudicó a Héctor Ordóñez un contrato por más de$12.160 millones.
Versión oficial
Caracol Radio consultó al alcalde de Soacha sobre el procesode adjudicación del contrato del hospital Mario Gaitán, que el mandatariodefendió como una actuación transparente de su administración. Aseguró que silos contratistas mintieron en alguna información deberán responder ante lasautoridades por las falsedades que cometieron.
“Nosotros adjudicamos con el lleno de los requisitos y dandocredibilidad a los documentos aportados sobre la buena fe, por ejemplo, sialteraron el RUP ahí si se sale de nuestras manos”, precisó.
Frente a la posibilidad que los protagonistas del carrusel en Bogotá no estén contratando en cuerpo ajeno en su municipio aseguró: “no lo puedo jurar, pero hemos sido meticulosos en adjudicar con toda la transparencia”.
Detrás del contrato figuran los nombres de algunos de los procesados por el más grande escándalo de corrupción en Bogotá








