Juguetes Sexuales I: La sarta

Invitamos a los lectores que nos cuenten sus experiencias con estos y otros dispositivos que no hubiéramos mencionado.

Teniendo plena conciencia de la osadía por discriminar los juguetes sexuales en femeninos y masculinos (lo que debe terminar en clasificarlos y describirlos también como juguetes hetero y homosexuales o juguetes para la satisfacción individual) damos inicio a este tema que es de especial curiosidad e inquietud para muchos

 Esta osadía no ignora que los juguetes sexuales concebidos para la satisfacción de un grupo de personas en particular son usados por cualquiera y para cualquier propósito muy diferente del original. Sin embargo, dejando la creatividad de su uso a los usuarios, nos permitiremos organizarlos subjetivamente y por la conveniencia de su tratamiento en este espacio

 Diríamos que son juguetes sexuales femeninos todos aquellos artefactos o implementos con los cuales ella pueda simular, reemplazar, adecuar o potenciar el papel que cumple su pareja en una relación sexual

 Son clásicos los consoladores, vibradores, condones especiales, muñecos inflables, bolas resonantes, sartas o rosarios para estimulación anal, anillos peneales para estimulación múltiple en clítoris-vagina-ano y algunas otras invenciones que son variantes de estos. Si bien los juguetes son muy diversos, y pueden estar dirigidos a estimulación en la boca, en los senos y en otras partes del cuerpo femenino, en general están diseñados para producir estimulación directa en la zona genital propiamente dicha

 La pregunta más frecuente de los consultantes es acerca de lo lícito o ilícito del uso de juguetes sexuales en su vida privada tanto personal como de pareja. La respuesta, en coherencia con el artículo sobre ética sexual que pueden leer en este mismo blog, no puede ser otra que la total libertad para usarlos puesto que no habría alguien con autoridad para colocarles límites o restricciones

 Se pueden plantear sugerencias hacia el cuidado de la integridad y la salud por el uso de estos artefactos puesto que su mal uso podría causar lesiones y enfermedades. Los juguetes sexuales deben ser personales e intransferibles. Durante la operación de los aparatos debe controlarse la posibilidad de daños al organismo por fricción, corte o trauma como también debe controlarse la posibilidad de infectarse, lo que se logra haciendo un aseo exhaustivo del aparato antes de cada uso, si es que son reutilizables. Los aparatos que se usaren para penetraciones o estimulaciones anales NO deben ser usados para otro tipo de juego sexual sin haber sido exhaustivamente aseados previamente

 Aunque más adelante nos referiremos a cada uno, describiremos inicialmente el denominado la sarta o rosario de estimulación anal

 Este es un aparato que viene en dos versiones rígido y flácido. Consta de una serie de pelotitas –digamos 10- de algún material lavable (p.e. plástico o vidrio) que se introducen en el recto y se retiran al momento de las contracciones orgásmicas para acentuar las sensaciones puesto que simultáneamente se estaría abriendo y cerrando el esfínter anal a medida que sale cada pelotita

 Entre las dos versiones puede ser menos peligroso en términos de laceraciones, cortes o traumas el aparato flácido mientras que puede ser menos peligroso en términos de infecciones el rígido

 Obviamente, este dispositivo está siendo usado por hombres y mujeres, y sin importar su identidad sexual, puesto que los movimientos de los músculos anales puede incrementar en muchas personas – no en todas- la intensidad de las sensaciones orgásmicas

  

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