Mi mejor carrera
Aunque la mejor carrera siempre será la próxima, no puedo olvidar la Nike 10K del año 2010.
Fue el año del mundial de fútbol en Sudáfrica; viajé a Johannesburgo los primeros días de junio en pleno invierno; la diferencia horaria era de siete horas y como ocurre en estos eventos, dormía poco y trabajaba mucho. Intenté mantenerme en forma corriendo en el gimnasio del centro de prensa, pude adoptar una rutina que me permitía correr unos 8 km tres o cuatro veces por semana
Regresé a Colombia a mediados de julio pero no pude sacar mucho tiempo para entrenar a fondo; aun así, me inscribí en la Nike 10K y corrí con mi cuñado, quien de lejos estaba en gran forma
La carrera fue dura porque no me pude acomodar al ritmo planificado de 6 minutos por kilómetro. Mi cuñado decidió sacrificar un buen tiempo por correr a mi lado; mientras él avanzaba muy cómodo, yo iba a tope. Los últimos dos kilómetros fueron durísimos porque intenté ajustar un poco el paso para bajar de la hora. Finalmente, crucé la meta en el minuto 59
La emoción que sentí al cruzar fue enorme: mis ojos se llenaron de lágrimas, mi cuñado no ocultaba su alegría, en medio de la multitud era el único que sabía que en abril de ese año me había sometido a una cirugía de corazón abierto en la que me habían remplazado dos arterias que tenía totalmente tapadas y que solo hasta junio había podido comenzar a correr de nuevo
Para muchos correr 10 kilómetros en 59 minutos es un tiempo discreto. Para mí, fue el récord de mi vida
Autor: 9 1/2




