Shibumi

Shibumi es una palabra japonesa que podemos traducir libremente como perfección, lo perfecto.

Shibumi es una palabra japonesa que podemos traducir libremente como perfección, lo perfecto y me permite una propuesta que puede resultar interesante para cualquiera que quiera explorar y hasta convertirla en una filosofía de su vida sexual; tal vez no para ejecutarla cada vez que se tenga una relación sexual pero sí para experimentarla algunas veces

 La idea surge de la novela de Trevanian en la cual su protagonista -Nicholai Hel, un inteligente y malvado asesino- descansa de las tensiones de su “trabajo” dedicándose en su tiempo libre a la espeleología -explorar cavernas- y a jugar un sublime juego sexual con su amante que ellos llaman shibumi, lo que da el nombre a este escrito

 Elaborando un poco más la idea propuesta en la novela, imagino que shibumi sería el cuarto y último nivel de un proceso de experimentación y conocimiento que, a mi manera de ver, tendría como antecedentes los siguientes niveles: Nivel 1: Sexualidad Animal. Este es el nivel básico. Prácticamente en el que nos encontraríamos todos de no ser porque algunos se cuestionan, investigan, aprenden, se educan y adquieren valores y, sobre todo, toman conciencia social y de pareja. Es el nivel en que el objetivo es satisfacer nuestras necesidades sexuales a toda costa, de manera puramente biológica y sin importar con quién o a qué precio

En este nivel podemos clasificar a todo aquel hombre o mujer que hace uso de su pareja como un objeto sexual, sin necesidad de su consentimiento, sino como una obligación, para ayudarlo a calmar el deseo. Los hombres que violan a sus esposas o compañeras, las mujeres que fuerzan a sus cónyuges o compañeros, unos u otras que contratan parejas en prostitución y, por supuesto, quienes acceden con violencia o chantaje a los servicios sexuales de terceros pertenecen a esta categoría sin distingos de ninguna clase

Desgraciadamente, es mucha la gente que aún pertenece a esta categoría; la mayoría de ellos por ignorancia y falta de educación y algunos por psicopatologías

 Nivel 2: El Hombre Complaciente. Este nivel es el resultado de la revolución sexual iniciada en los sesentas. La píldora, hacer el amor y no la guerra, el amor libre y la liberación femenina, entre otras muchas características de la época, forjaron en el hombre la actitud hacia el papel de la mujer en la vida sexual que se puede resumir como “tú también eres importante”

Como resultado, ambos se interesan por lo que ella siente en las relaciones sexuales y cómo hacerla sentir todo aquello que parecía habérsele quedado debiendo a las mujeres de antes

 La preocupación estaba -y sigue estando para quienes se mantienen en este nivel- alrededor de la respuesta sexual femenina, el récord de orgasmos en serie, sus zonas erógenas y puntos de gatillo, el punto G, sus orgasmos uterinos y otras novedades

Mientras tanto, el hombre satisfecho y orgulloso porque se percibe como el macho que es capaz de desencadenar toda clase de intensas sensaciones sexuales en su pareja, que la hace perder el control hasta la indignidad y la rendición, que la hace gritar y convulsionar y que la deja colgando agarrada de las lámparas, jadeando extasiada, al final de una sesión amorosa

 Nivel 3: La Mujer Complaciente. Este es un nivel avanzado, y de desarrollo más reciente, en que la mujer responde en contraprestación para equilibrar el conocimiento de uno sobre el otro. Lo podemos resumir con la frase: “Ahora eres tú el importante”

 Ya él sabe como desencadenar toda clase de orgasmos y sensaciones en ella y ya ella conoce su propio cuerpo y de lo que es capaz. Ahora ambos se dedican a estudiar el cuerpo del hombre, su respuesta sexual, sus erecciones, la multiplicidad de sus orgasmos, sus zonas erógenas y puntos de gatillo, sus orgasmos prostáticos y todas esas técnicas para que él pueda ir al mismo ritmo que ella aprendió a llevar

 Ahora es la mujer la que se siente excelente amante. Ahora es ella la que puede y sabe cómo hacer sentir  toda esa intensa variedad de sensaciones a su pareja que igual lo hacen perder la dignidad y soberbia que siempre había mostrado y que se hace evidente porque ahora es él quien emite gemidos, gruñidos y gritos antes inimaginados y termina extasiado cada sesión amorosa después de haber subido y bajado por espejos enjabonados

 Nivel 4: Shibumi Este es el nivel de la perfección para todo aquel que habiendo vivido los niveles anteriores se da cuenta de que hay algo más importante -mucho más importante- que obtener orgasmos de manera industrial

En este nivel, disfrutar el amor y el deseo es lo importante

Y es que para muchos alcanzar un orgasmo se convierte en el propósito de toda relación sexual; sin embargo, de manera sorprendente, después de graduarnos en el nivel 3 y habernos convertido en unos expertos en excitar y lograr orgasmos en nuestra pareja y que a su vez él o ella hayan aprendido lo equivalente, lo que se puede llegar a concluir es que llegado el orgasmo, o saciados con orgasmos, se acabó en instantes todo el tiempo de placer previo que nos llevó al borde de la locura cuando arañábamos las paredes y mordíamos las cortinas

 Si bien un orgasmo no es algo que podamos criticar o rechazar, sí tendríamos que aceptar que la excitación previa al orgasmo y la sensación de disfrutar el cuerpo y la excitación de nuestra pareja pudieron haberse prolongado indefinidamente o por lo menos más tiempo

 Ya ha sido mi planteamiento que aunque una relación sexual con alguien pueda resultar orgásmicamente perfecta, siempre será mejor si se está enamorado de esa persona. Es que cuando se está enamorado; no nos cansa, ni nos sacia, ni nos hastía la sensación de tocar, abrazar, acariciar, besar y excitar ese cuerpo y nos encanta que nos toquen, abracen, acaricien, besen y exciten sin cesar

 Interpretando entonces a Trevanian; shibumi -más que un nivel- es un estado especial y exclusivo para enamorados en el que, conocedores de nuestras capacidades para lograr cada uno en el otro orgasmos y un tanto desencantados por la pérdida de interés sexual que les sigue, jugamos un juego de honor, que por sus características puede durar una eternidad, en el que cada uno puede libremente disfrutar y excitar al otro utilizando para ello todas las técnicas y conocimientos aprendidos pero… ¡pierde el primero que experimente un orgasmo!Les deseo una sexualidad Shibumi.

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