El orgasmo femenino

Las dos zonas principales que se identifican en las mujeres para lograr ese propósito son el clítoris y el punto G.

Denominamos puntos de gatillo a las zonas que, estimuladas adecuadamente, desencadenarían el reflejo orgásmico en él o en ella. Las dos zonas principales o puntos de gatillo que se identifican en las mujeres para lograr ese propósito son el clítoris y el punto G

No son estas zonas los únicos puntos de gatillo identificados en mujeres puesto que algunas alcanzan orgasmos con la adecuada estimulación de sus senos o de otras zonas de su cuerpo que convencionalmente no fueran consideradas tan erógenas. Sin embargo, es obvio que esa condición no es común; como tampoco parece serlo que las mujeres encuentren y disfruten su punto G, lo que ha generado polémica científica alrededor de su existencia

Sin temor a equivocarnos, partimos de la idea de que una buena estimulación de la zona clitoridiana debería desencadenar el reflejo orgásmico en cualquier mujer. Tanto es así, que la técnica de intervención terapéutica para mujeres anorgásmicas incluye en su protocolo, entre otras actividades, explorar creativamente esa zona para que, variando la forma y el ritmo de contacto, se desencadene el orgasmo

Cada mujer debe identificar el procedimiento adecuado a su caso, pues no hay una “llave maestra” que desencadene en todas ese reflejo. Algunas prefieren un contacto suave e indirecto del clítoris mientras que otras lo prefieren fuerte y agresivo y hasta directamente sobre el clítoris; unas con movimientos de fricción circulares, otras con presión, otras con movimientos de vaivén, algunas con estiramientos o succión de los tejidos y así, sucesivamente

Cuando una mujer está explorando para obtener su primer orgasmo, obviamente no sabe qué está buscando; pero una vez que alcance el primero y continúe obteniéndolos, entonces irá comprendiendo su cuerpo y su respuesta sexual y aprendiendo a desencadenarlos cada vez más fácilmente

Respecto del punto G, tenemos que decir que quienes niegan su existencia tal vez es porque no han podido disfrutar de sus manifestaciones. Igualmente, hay que dejar claro que no todas las mujeres están en condiciones de ubicarlo y disfrutarlo, como consecuencia de ciertas condiciones estructurales exclusivamente suyas que no hacen fácil el acceso a él o su estimulación

Sin embargo, no obstante la posible dificultad para ubicarlo y entrenarlo, toda mujer debería darse la opción de buscarlo indefinidamente, sin descanso y sin desesperanza, dadas las inmejorables satisfacciones que le daría si lo encuentra.

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