Sexo y corazón: Las dos caras de la infidelidad
¿Prefiere que su pareja lo engañe por simple placer o que se ilusione con alguien que no le haya tocado un solo pelo?


La respuesta a menudo se relaciona con el género. Muchos dirían que un hombre es más propenso a las infidelidades relacionadas con sexo y que las mujeres son más proclives a las vinculadas con sentimiento. ¿Cuál será más peligrosa?Los límites de la infidelidad, dependiendo de la persona, resultan amplios, diversos y, sobre todo, subjetivos
Más información
- ¿Cómo equilibrar la relación de pareja con la de los amigos? Responde una experta
- El despecho no es una comedia romántica
- La historia del Amor y la Amistad en Colombia
- Frases curiosas y picantes de famosos sobre el día del amor y la amistad
- Amor y Amistad vs. San Valentín
- Elogio al amor y al sexo perverso
Según Frauky Jiménez, psicóloga clínica especialista en terapia de pareja, la infidelidad emocional se presenta cuando se comparten más alegrías, tristezas, planes y proyectos con una persona externa que con la pareja, así no se haya tenido sexo. De hecho, explica la experta, este tipo de infidelidad está relacionada con el deseo de ser escuchada (o), recibir más ternura y no tener tantos problemas
Por otro lado, la infidelidad sexual, que se genera por la necesidad de satisfacer un impulso, es la más frecuente, y a menudo más común en los hombres, ya que se dejan atraen fácilmente por el aspecto visual
Sin embargo, Jiménez explica que la infidelidad, en cualquier modalidad, es una salida en falso a los problemas propios o de la relación, y hay que saber identificar cuáles con esos conflictos que la generan
Aún así, no siempre la infidelidad es imperdonable ni se convierte en la razón para dar por terminada una relación sentimental
“Todos merecemos una última y única oportunidad”, explica Jiménez. “A pesar del dolor y la ira, la relación puede resultar más fortalecida porque hay cambios, mejoran cosas que nunca se habían hablado”. Sin embargo, precisa que si hay adicción al sexo o a los encuentros extramaritales, es mejor no comprometerse, a menos de que la pareja también sea partidaria de las relaciones abiertas.




