Mujer desplazada por la violencia derrotó la pobreza absoluta
Caracol Radio habló con Alina Nova y su familia, considerada un ejemplo de la superación de la pobreza extrema en el país.


Alina, oriunda de San Blas, Bolivar, vive con sus tres hijos, un perro de nombre "Mapache" y una lora, en una casa del sector de El Amparo en la Localidad de Kennedy en el suroccidente de Bogotá. Cuenta que en dos ocasiones fue desplazada por la violencia
"El primer desplazamiento fue el 20 de marzo del 1989. Mataron a mi papá, en ese instante no tenía hijos, llegué a trabajar acá a Bogotá de empleada de servicio doméstico, eso fue muy duro porque mi papá era un concejal y llegué aca a ser empleada del servicio", señala
Casi una década después decidió regresar a su pueblo natal, pero la violencia una vez más la desplazó
"Una comadre de mi mamá la llamó y le dijo que regresáramos a rescatar nuestras fincas, nuestro ganado. Llegamos y no alcanzamos a bajarnos del carro porque había enfrentamientos entre la guerrilla y las autodefensas. Nos tocó devolvernos sin dinero", recuerda Alina, conteniendo las lágrimas
En el 2007 su madre murió y ella quedó sola con sus tres hijos, dos barones de 21 y 16 años y una niña de 12
"Mi hijo Duván trabaja en la Calera, en una estación de servicio, mi hijo Juan David estudia en el Colegio John F Kennedy junto a mi hija Angie Stefanía", dice Alina. En el tiempo que lleva viviendo en Bogotá, Alina ha trabajado vendiendo dulces, como empleada de servicio, en flores y lavando ropa
Desde el 2010, Alina y su familia ingresaron al programa de la Red Unidos, que les brinda asesoría para que ella y sus hijos tengan una mejor calidad de vida
"Me han colaborado con la educación de mis hijos, ubicándome colegios, me tienen mis niños en programas de Coldeportes, actuación, tienen cupos con la Universidad Agustiniana y me han colaborado capacitándome en el Sena en cursos de sistemas, emprendimiento empresarial", señala
Siente que su vida ha mejorado desde que empezaron las capacitaciones
"Yo he tenido que ir a Corabastos a recoger comida, pero hoy en día digo estoy ahorrando, salí adelante, mi calidad de vida ha mejorado, ya no tengo esas necesidades, quiero superarme, quiero terminar el bachillerato y hacer una carrera", afirma
Alina quien gracias a su arduo trabajo ha logrado construir una casa propia, que poco a poco ha ido mejorando, le dice a las demás personas que han tenido que pasar por una situación similar a la suya, que no se queden esperando las ayudas
"Hay que mirar opciones, ayudarse uno mismo para ser una mejor persona, tener una estabilidad económica, yo sé que sí se puede", dice Alina.




