Orlando Sierra, el reconocimiento a un señor periodista
En la historia del periodismo del Eje Cafetero el nombre de Sierra tiene un reconocimiento especial por la probidad y rectitud en su ejercicio periodístico.

En la historia del periodismo del Eje Cafetero el nombre de Orlando Sierra Hernández tiene un reconocimiento especial por la probidad y rectitud en su ejercicio periodístico que le merecieron el respeto de los ciudadanos y de los diferentes sectores de la comunidad
Más información
Este licenciado en Filosofía y letras egresado de la Universidad de Caldas quien en sus tiempos de estudiante vivió en una casa de citas del sector de la galería en Manizales con una tía que la administraba, fue un apasionado del periodismo social y un gran conocedor de las realidades sociales y locales
En su columna “Punto de Encuentro” del diario La Patria Sierra Hernández fue un crítico de la clase política regional y de los excesos burocráticos que hicieron de Caldas uno de los departamentos más corruptos. No se escaparon a sus cuestionamientos los representantes del sector empresarial a quienes les reprocho la que llamo falta de responsabilidad social. Como gran soñador amante de los poemas de Pablo Neruda y de las obras literarias de Gabriel García Márquez considero siempre que los periodistas en especial en el periódico en el que laboraba se debían a sus lectores sin interés alguno, con denuedo y respeto
Poseedor de un gran sentido del humor, de ascendencia de una familia humilde de Santa Rosa de Cabal, hijo de un domador de caballos y de una costurera, vivió la vida con intensidad y desestimo la maldad de sus opositores quienes vieron en sus denuncias una amenaza
Sierra Hernández murió a los 43 años y el día de su crimen llamo a sus amigos periodistas a contarles que en la columna del domingo siguiente se iba con toda contra un dirigente político a quien descubrió asaltando el erario público jocosamente dijo: “a lo mejor me asaltan a mi primero y muero en el intento de rescatar al departamento, y así fue”
Hoy en el proceso judicial que se adelanta para establecer los autores de su crimen no hay duda que fue su trabajo periodístico lo que lo llevo a la muerte, no tenía enemigos personales, solo las bromas y chistes lo hacían irreverente como siempre lo ha afirmado su amigo personal Álvaro Segura.



