¿Equipo ganador no se cambia?
Por Héctor Chávez. La pregunta ha sido recurrente en la historia del fútbol y ha tenido tantos defensores como detractores; y la verdad creo que desde el punto de vista que se quiera mirar se puede defender con fundamento, pues las dos posiciones son válidas desde donde se miren.


La pregunta ha sido recurrente en la historia del fútbol y ha tenido tantos defensores como detractores; y la verdad creo que desde el punto de vista que se quiera mirar se puede defender con fundamento, pues las dos posiciones son válidas desde donde se miren
Si un técnico como Eduardo Lara mantiene la nómina inicialista a lo largo de un campeonato como el Mundial sub 20, le da valor a su grupo de 11 jugadores que manda a la cancha, los llena de confianza y fortalece su unión dentro del campo, corriendo el riesgo de que los suplentes pierdan motivación al verse relegados a un segundo plano y se pueda empezar a crear un mal ambiente al interior del grupo. Además del desgaste físico y mental que genera disputar partidos con elevada carga emocional cada tres días
Es claro que hay situaciones de torneo como lesiones y suspensiones que obligan a realizar modificaciones entre un partido y otro, sin que ello afecte la real idea del entrenador para estructurar sus equipos fecha tras fecha
De otro lado esta el seleccionador estilo Julen Lopetegui, el español, que ha utilizado la totalidad de sus jugadores concentrados en la hermosa Manizales, los 21 que trajo a Colombia, incluidos los arqueros suplentes, lo que mantiene en ritmo de competencia a todo el plantel, pero se pierde en la continuidad y produce incertidumbre en los jóvenes futbolistas que desconocen quienes actuarán en el siguiente partido
Rotar la nómina genera el beneficio de contar con un grupo de jugadores descansados para afrontar las instancias definitivas del campeonato e inclusive se puede evitar que aquellos que son amonestados o sufren lesiones se pierdan partidos claves
En cualquiera de los casos las razones son válidas y queda al libre albedrío de los técnicos adoptar una u otra posición; ya serán los resultados los encargados de juzgar sus determinaciones.




