No cesa la polémica por el servicio de alquiler de películas de YouTube
Como respuesta a los servicios que ofrecen iTunes, Amazon y Netflix, YouTube anunció recientemente que reactivaría la renta de películas con el apoyo de algunas distribuidoras de Hollywood. Sin embargo, algunas compañías afirman que este portal de videos no tiene las políticas suficientes para combatir la piratería que se podría generar.


Como respuesta a los servicios que ofrecen iTunes, Amazon y Netflix, YouTube anunció recientemente que reactivaría la renta de películas con el apoyo de algunas distribuidoras de Hollywood. Sin embargo, algunas compañías afirman que este portal de videos no tiene las políticas suficientes para combatir la piratería que se podría generar
YouTube Rentals fue creado en 2010, pero en los últimos días Warner Bros, Sony Pictures y Universal Studios firmaron un contrato con la compañía para distribuir sus contenidos audiovisuales, a través del servicio de rentas mediante streaming a los cerca de 130 millones de usuarios mensuales que acceden al reconocido sitio web de videos. Por el momento, el servicio está disponible sólo en Estados Unidos y su costo oscilaría entre 1 y 20 dólares dependiendo de factores como el tiempo de alquiler, la calidad del video o la proximidad de su estreno. Sin embargo, distribuidoras como Paramount Pictures, Fox y Disney manifestaron que no iban a renovar su contrato con Google y, por lo tanto, no iban a cederle sus derechos para el servicio de rentas, dado que no consideran que YouTube cuente con las herramientas necesarias para garantizar el respeto por los derechos de autor y que no toma las medidas adecuadas para evitar la piratería. Según funcionarios de esas distribuidoras, YouTube tiene que dejar de apoyar a los sitios piratas que actualmente vincula en sus búsquedas y por eso no decidieron compartir sus contenidos con ellos. Sin embargo, se especula que esa decisión podría estar relacionada con el pleito legal que se desarrolló entre Google y Viacom (propietaria de Paramount) en 2010, también por supuesta difusión de videos, sin contar con permiso previo de la distribuidora de Hollywood




