España aboga por la democracia en Egipto pero sin injerencias del exterior
El presidente José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que un proceso de transición como el de Egipto puede ser muy riesgoso y debe ser ejecutado desde adentro


El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió hoy a pedir prudencia ante los acontecimientos en Egipto y Túnez, al tiempo que apostó por la libertad y advirtió del riesgo de injerencias desde el exterior en el proceso de democratización de esos países
En una entrevista con la televisión pública TVE, Zapatero se refirió a las críticas hechas a Europa por su reacción aparentemente lenta ante las revueltas, e instó a una reflexión "más sosegada"
El mandatario español pidió sosiego porque "el proceso de cambio hacia un escenario democrático en un país, y más con la singularidad de los árabes, tiene que nacer, crecer y consolidarse desde dentro"
"Cualquier posición o acción que pudiera interpretarse como una injerencia sería un riesgo para un proceso de esta naturaleza", advirtió Zapatero
Tras señalar que nadie pudo prever las protestas, Zapatero expresó su apoyo a los cambios democráticos en Egipto y Túnez, pero precisó que hay que tener en cuenta la aspiración democrática y de libertad de sus ciudadanos y la "gran influencia" de la religión
Son dos aspectos, añadió el jefe del Ejecutivo español, que se van a cruzar, ya que "está por ver cuál es el que tiene un predominio sobre el otro"
Por eso, el gobernante socialista hizo un llamamiento a la prudencia y reiteró el respaldo y deseo de que se produzcan cambios para la democratización sin recurrir a la violencia
Zapatero ya abogó este domingo por "reformas democráticas, libertad, progreso y justicia social", pero siempre mediante "cambios pacíficos" en países árabes que viven protestas.




