Centroamérica inicia proyecto de destrucción de sustancias tóxicas
"El programa aprovecha que la misma tecnología se puede aplicar a la destrucción de SAO y de COP, logrando una disminución significativa de costos, así como beneficios múltiples para la salud y el medio ambiente en la región", destaca un comunicado del CRCB-CAM.


El Centro Regional del Convenio de Basilea para Centroamérica y México (CRCB-CAM) inició hoy un proyecto para realizar destrucciones piloto de sustancias tóxicas responsables del calentamiento global y el agotamiento de la capa de ozono, informaron fuentes de ese organismo
El CRCB-CAM, con sede en San Salvador, recibió 91.000 dólares del Ministerio del Ambiente de Noruega para llevar adelante este proyecto de destrucción piloto de Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (SAO) y Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP), dijo a Efe el director de ese organismo, Miguel Araujo
Explicó que el proyecto se desarrollará durante los próximos diez meses en dos países centroamericanos, sin especificar cuáles, y permitirá la formulación posterior de un programa más extenso para eliminar este tipo de sustancias en Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Guatemala y Honduras
"El programa aprovecha que la misma tecnología se puede aplicar a la destrucción de SAO y de COP, logrando una disminución significativa de costos, así como beneficios múltiples para la salud y el medio ambiente en la región", destaca un comunicado del CRCB-CAM
El Convenio de Basilea es un tratado global para la eliminación de desechos peligrosos sin poner en riesgo la salud humana y el medio ambiente vigente desde 1992 y tiene 175 países miembros
Araujo indicó que estas sustancias serán eliminadas en hornos con temperaturas superiores a los 1.000 grados centígrados
Detalló que las SAO, entre las que se encuentran el bromuro de metilo, son utilizadas en el mantenimiento de equipos de refrigeración y aire acondicionado, así como en plaguicidas; y su eliminación permitiría contener la expansión del agujero en la capa de ozono
Por su parte, las COP, como el toxafeno, tienen una elevada permanencia en el medio ambiente, por ser resistentes a la degradación y permanecer en organismos vivos, y se emplean en la agricultura como pesticida, destaca el boletín
Agrega que las COP son responsables de una mayor incidencia de enfermedades como el cáncer, las alergias, la hipersensibilidad y perturbaciones del sistema inmunológico
El proyecto, que cuenta con el respaldo de las secretarías de los Convenios de Basilea y Estocolmo, y del Protocolo de Montreal, es considerado pionero en el mundo y forma parte de un memorando de entendimiento suscrito la semana pasada entre la Secretaría del Convenio de Basilea y el CRCB-CAM.




