Tan pícaro Juan Manuel
Juan Manuel Santos tiene su gracia, no se lo vaya usted a negar, porque está revestido de una habilidad visible para las imitaciones como quedó en claro en esa entrevista demoledora que esta mañana temprano le hicieron en Caracol Radio y el candidato se dejó ver de cuerpo entero.


Juan Manuel Santos tiene su gracia, no se lo vaya usted a negar, porque está revestido de una habilidad visible para las imitaciones como quedó en claro en esa entrevista demoledora que esta mañana temprano le hicieron en Caracol Radio y el candidato se dejó ver de cuerpo entero
Qué retrato. Santos se desnudó con una franqueza enorme cuando dijo que la falsificación de la voz del presidente Uribe para sus comerciales es una estrategia en donde se usa la picardía, que es el resultado de lo que planean, piensan y ejecutan los pícaros. Pero no es sólo en eso en lo que Santos imita al presidente Uribe sino que ha ido más allá. Ha llegado hasta hacerse copia al carbón de una de las más odiosas condiciones que ha exhibido el presidente Uribe: desdeñar con soberbia y mala educación lo que los periodistas le preguntan
Lo hemos sufrido ocho años. A Uribe se le pregunta por las estrellas y responde por los volcanes; por la pobreza y responde por los aguacates; por los crímenes y responde por los satélites. Y así. Eso lo ha hecho famoso, lo sabemos, y se le ha soportado porque es el Presidente de la República y allá él con su manerita de eludir las preguntas que lo llevan contra las cuerdas
Pero Juan Manuel Santos no es, por ahora, Presidente de la República pero ya se lo cree. Porque está imitando al presidente Uribe en ese desdén. Que a él no le pregunten por la propaganda sucia en la campaña política porque no le gusta; que no le pregunten por la calumnia a Rafael Pardo porque ya explicó suficientemente; que no le pregunten por sus asesores porque eso no es relevante. Ni por el helicóptero del paseo de sus hijos porque qué mamera, ni por el complot para tumbar al gobierno constitucional de Ernesto Samper porque eso es un refrito. Santos propone –y trata de imponer—los temas: que le pregunten cómo fue de buen Ministro de Comercio Exterior. Y que le echen flores sobre su paso por el Ministerio de Hacienda. Y que le aplaudan lo que hizo en el Ministerio de Defensa. Todo eso, pero ninguna pregunta que le talle. Ninguna que le saque de quicio porque entonces da un portazo y dice: ese tema está cerrado. Próxima pregunta. Igual al presidente Uribe
Mientras sea candidato –y alguien de su staff de asesores debería decirle que él es por ahora candidato y que todavía no es Presidente— que intenten hacerlo entrar en la razón así sea difícil debido a su ego monumental: Santos debe responder por todo aquello que a la opinión le preocupa o le inquieta o le indigna. O que no lo haga y vaya dejando en claro ante la opinión pública qué le espera a Colombia en caso de que sea coronado
--Puntillazo de imitadores. Con tantos asesores que tiene Juan Manuel Santos, alguno de ellos, tan culto, debe haberse leído la autobiografía de Charles Chaplin. En ella está escrito que el propio Chaplin se inscribió en concurso de imitadores de Chaplin y quedó de tercero
Puntillazo de misterio. Está circulando un correo que, dice, viene de Venezuela y pone fin aparentemente a una inquietud. Qué nombres incluye el doble Jota de Rendón. De acuerdo con ese correo J.J. es Jim Jimail




