Principal sindicato en Bolivia declara huelga contra Morales
La huelga contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, para exigirle un aumento de sueldos acabó con un ataque con dinamita al ministerio de Trabajo


La huelga convocada hoy contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, para exigirle un aumento de sueldos mayor al cinco por ciento que decretó el sábado, fue parcial y acabó con un ataque con dinamita al ministerio de Trabajo, si bien el país en general mantuvo una relativa normalidad
El comandante departamental de la Policía, coronel Ciro Farfán, dijo a los medios que 15 trabajadores fueron detenidos tras haber detonado dinamita e intentado incendiar las puertas del ministerio
El paro, convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), la mayor del país, fue seguida por maestros, obreros fabriles y trabajadores de la salud, y en sus marchas en La Paz los respaldaron empleados municipales, de la universidad e incluso de la telefónica nacionalizada Entel
Además, cumplieron hoy su segundo día de huelga de hambre diez esposas de policías que rechazan el aumento del tres por ciento que se decretó para ese sector y las Fuerzas Armadas
El mayor incidente se produjo durante una marcha de fabriles que lanzaron dinamita contra el ministerio de Trabajo, causando destrozos en la puerta principal y ventanas, además de lanzar pintura a la fachada, la cual alcanzó a transeúntes y reporteros gráficos, según constató Efe
El ministro de gobierno (Interior), Sacha Llorenti, afirmó que una mujer fue herida en la ceja con vidrios de una bomba molotov, mientras que los trabajadores aseguraron que dos obreros resultaron heridos por la policía durante la protesta
La policía dispersó a los protestantes con gases lacrimógenos en la céntrica Plaza de San Francisco, donde después aparecieron miles de manifestantes de diversos sectores que lograron continuar la marcha
También hubo manifestaciones y bloqueos de vías en otras ciudades, pero las protestas no alteraron significativamente la jornada laboral, que fue normal en el sector privado gracias a que los transportistas, los comerciantes, la banca y otras entidades desoyeron el llamamiento de la COB
Los trabajadores que más batalla dan para conseguir un aumento salarial del doce por ciento son los fabriles que, según sus dirigentes, agrupa a 300.000 y en promedio ganan cien dólares mensuales, por lo que aceptar el cinco por ciento supone solo cinco dólares al mes
Decenas de obreros fabriles se mantienen en huelga de hambre en La Paz desde hace una semana, en tanto que otro grupo del mismo sector de Cochabamba comenzó hoy una medida similar
Uno de sus dirigentes, Angel Asturizaga, reconoció hoy a Efe que hubo exceso de parte del sector en la protesta contra el ministerio de Trabajo, pero justificó que así expresaron su molestia contra ex sindicalistas que actualmente tienen altos cargos gubernamentales
En concreto, se refirió a la ministra de Trabajo, Carmen Trujillo, y a su antecesor Calixto Chipana, actual director nacional de Trabajo, quienes fueron dirigentes fabriles
Los obreros también pidieron a Morales "que no cuide los bolsillos de los empresarios privados", pues el incremento en el sector fabril no proviene de recursos estatales
En una rueda de prensa, Trujilo crítico que la marcha terminara con un acto de "vandalismo" por los destrozos causados y por el miedo que causaron con la dinamita
Trujillo dijo que "el paro ha sido fracaso" porque hubo "normalidad" en el sector privado
El dirigente de la Confederación de Salud, José Luis Delgado, pidió negociar porque no está de acuerdo con la "imposición" de Morales "sin haber discutido ni debatido el incremento salarial"
Una de las esposas de los policías en huelga de hambre, que no quiso identificarse, calificó el aumento del tres por ciento de "burla", pues ese "dinero alcanza apenas para comer"
El máximo dirigente de la COB, el minero Pedro Montes, destacó en Oruro, donde encabezó una marcha, que allí el "paro fue totalmente contundente" y expresó su deseo de que ahora Morales "abra las puertas para dialogar"
Para el Gobierno, el aumento no puede ser mayor porque se desataría una escalada inflacionaria parecida a la que vivió el país en 1985, durante el final del gobierno izquierdista y populista de la Unidad Democrática y Popular (UPD), cuando los precios subieron un nueve mil por ciento
En 2009 la inflación fue del 0,26 por ciento y para este año se ha proyectado 4,5 por ciento




