$200 millones invirtió SDA en tecnología de punta para la protección del arbolado urbano
En días pasados, a la Secretaría de Ambiente llegó un cargamento procedente de Alemania, el cual contiene dos tomógrafos sónicos y un resistógrafo, por los que la entidad desembolsó cerca de 200 millones de pesos


En días pasados, a la Secretaría de Ambiente llegó un cargamento procedente de Alemania, el cual contiene dos tomógrafos sónicos y un resistógrafo, por los que la entidad desembolsó cerca de 200 millones de pesos
Con estos nuevos equipos tecnológicos, la SDA evaluará en los próximos cinco años más de 100 mil árboles, los más altos en la ciudad, que según el Censo del Arbolado Urbano presentan alguna irregularidad en el tronco
Los dos aparatos detectan la presencia de enfermedades en el tronco de los individuos arbóreos, información que le permitirá a la SDA determinar la mejor alternativa para su tratamiento
Según Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario Distrital de Ambiente, ahora Bogotá es la segunda ciudad en Suramérica, junto con Sao Pablo (Brasil), en adquirir estos equipos de evaluación
“Es una ventaja para la ciudad contar con esta tecnología de punta para la evaluación y análisis del estado físico y sanitario del tronco de los árboles de porte alto”
Para el manejo de estos instrumentos, la SDA capacitó a 30 ingenieros forestales, quienes arrancarán esta semana a evaluar los árboles
Monumentales nogales, cipreses, eucaliptos, acacias y falsos pimientos serán los beneficiados con las mediciones
Operación “arbórea”Al seleccionar el árbol, los técnicos conectan los ocho sensores del tomógrafo alrededor del tronco, una imagen digna de un examen cardiaco. A través de impulsos de sonido emitidos por los sensores, el tomógrafo grafica la información
Los expertos la analizan, y determinan si el árbol se encuentra sano, o tiene alguna pudrición en el interior de su tronco
Si no pasa el examen, es decir, tiene evidencia de pudrición, el árbol es sometido al resistógrafo, un aparato de 30 centímetros que tiene una pequeña broca que taladra la corteza del tronco y llega al centro del árbol
El resistógrafo también mide la resistencia de la madera a la perforación
Al atravesar el árbol, el resistógrafo envía sondas que se ilustran en varias gráficas, detectando si la pudrición está en proceso, si está completamente podrido por dentro, o si el árbol detuvo su proceso
“Son dos equipos que trabajan en conjunto. Por un lado, el tomógrafo detecta el estado interior del tronco; y el resistógrafo se encarga de determinar la mejor alternativa para el tratamiento del árbol que se encuentra en malas condiciones”, señaló Edgar Rojas, subdirector de silvicultura, flora y fauna de la SDA
Por su parte, Nieto Escalante señaló que “antes, un árbol era talado casi que a ojo. Ahora, podemos establecer los niveles de pudrición, y a su vez el tratamiento más adecuado para el individuo”
Secretaría Distrital de Ambiente




