Uribe desocupado
Yo no diría que es por oportunismo político que algunos andan inventándole trabajo al presidente Uribe para después del 7 de agosto. No diría eso aunque cabe pensarlo en medio de la cacería de votos en la que están los candidatos. Pero tengo una mirada dulce sobre esas ofertas.


Yo no diría que es por oportunismo político que algunos andan inventándole trabajo al presidente Uribe para después del 7 de agosto. No diría eso aunque cabe pensarlo en medio de la cacería de votos en la que están los candidatos. Pero tengo una mirada dulce sobre esas ofertas. Y por eso pienso que lo que están haciendo es producto de la preocupación genuina que origina pensar a Uribe desocupado. Va a ser una tragedia peor que la de cualquier ex presidente porque a Uribe solo le gusta mandar. Y solo sabe mandar y trabajar. A Uribe no le gustan los libros ni la historia ni es buen conversador como Belisario. A Uribe no le gustan los almuerzos largos como a Pastrana. Ni los viajes como a Samper ni el arte ni la música como a Gaviria. A Uribe no le gusta el cine, no le gusta el teatro, no le gusta el fútbol, no le gusta el tenis. Así que las horas libres de Uribe generan una preocupación entre sus allegados. Y también entre los mayordomos y los vaqueros de sus fincas pues será a ellos a los que les toque lidiar con este próximo primer desempleado de la nación
Puntillazo. Resulta casi caricaturesco el esfuerzo de Juan Manuel Santos de meterle pueblo a su imagen de elegido del Chicó. Ha empezado a buscar su propia democratización al designar a Angelino Garzón como fórmula vicepresidencial. Lo que sigue son almuerzos en donde el Manteco Ricaurte y aprender a bailar La Cucharita de los carrangueros de Ráquira




