Vida sospechosa
La tardía justicia con el ex director del Das Miguel Maza Márquez le conviene básicamente a él mismo. Maza Márquez lleva veinte años de sospechoso y tal vez no hay peor condición que esa.


La tardía justicia con el ex director del Das Miguel Maza Márquez le conviene básicamente a él mismo
Maza Márquez lleva veinte años de sospechoso y tal vez no hay peor condición que esa. Un culpable es culpable y entonces hay una condena de la cual saldrá y concluirá su calvario. Un inocente es inocente y va por la vida airoso. Pero un sospechoso lo es y lo será hasta cuando deje de serlo y esa escala en el limbo puede ser eterna si la justicia no se moviliza
Maza Márquez está ahora mejor que en los últimos veinte años. En manos de la justicia que lo investiga se decidirá su inocencia o su culpabilidad. Cualquiera de las dos. Pero terminará para él algún día ese estado de interinidad en el que se ha mantenido desde aquella horrible noche de agosto de hace veinte años en Soacha cuando asesinaron a Luis Carlos Galán
Una recomendación al cierre de El Escaparate. El partido crucial que va a jugar el presidente Uribe en Bariloche en la cumbre de Unasur esta semana merece una preparación especial. No digo de la preparación política para hablar de las bases con soldados estadounidenses que es apenas obvia. Ni de la preparación jurídica que también. La preparación más importante es la sicológica para saber como enfrentar el improperio, la vulgaridad, la catarata de insultos con que lo intentará bañar Hugo Chávez. Difícil prueba tendrá el presidente Uribe cuya irascibilidad es conocida por todos




