Raúl Gómez Jattin: El poeta de la soledad y la muerte
Murió uno de los grandes poetas de habla hispana, el hombre del amor, las mujeres y la vida: Mario Benedetti y contraste a su muerte en estos dias se celebran 12 años de ausencia infinita de otro de los grandes pero poco conocido en el exterior: El poeta colombiano Raúl Gómez Jattin.
Raúl Gómez Jattin: El poeta de la soledad y la muerte Murió uno de los grandes poetas de habla hispana, el hombre del amor, las mujeres y la vida: Mario Benedetti y contraste a su muerte en estos dias se celebran 12 años de ausencia infinita de otro de los grandes pero poco conocido en el exterior: El poeta colombiano Raúl Gómez Jattin. Aunque su poesía hace alusión al amor, a la naturaleza y a su propia cotidianidad, este poeta "maldito" y "olvidado" dejó su legado. Criticado por muchos, odiado por otros, pero también querido por la inmensa minoría, como dicen en la HJCK. Un hombre solitario y siempre acompañado por la tragedia de una vida tormentosa comparable a la de otro de los grandes: Germán Pardo García, quien murió "abandonado" en un hospital de la capital mexicana. Raúl Gómez Jattin representaba muy bien su tierra costeña con su irreverencia y su propia búsqueda a través de su poesía que le sirvió como refugio hasta su muerte misteriosa en Cartagena. Dicen que fué víctima de un accidente de tránsito, otros dicen que se suicidó. Como quiera que haya sido la causa de su muerte fué un personaje que se aisló de su propia generación en la que nunca concibió la moral como una categoría individual a la que había que seguír, ni mucho menos una poesía que hiciera parte de una escuela literaria. Era solamente él, el poeta de versos sencillos y profundos. Amante del escándalo y la irreverencia alimentados por el alcohol y las drogas que lo llevaron tal vez a la locura de su genialidad. Locura y Muerte En las clínicas mentales lo peor son las monjas mas violentas que agujas hipodérmicas que la fiebre y la locura la monja es una energúmena quieta. He recorrido hospitales mitigando la locura Una locura que durante muchos años ayudó a mi imaginación en mi poesía pero que después se volvió amenazante y puso en peligro mi vida Ahora - sin ella - escribo estos versos y no sé si he ganado o he perdido No se si tú – lector - notarás este cambio y lamentarás que mi verso se halla vuelto reposado y tranquilo Ojalá que natura de mí se haya apiadado y no eches de menos el fervor de otros días. Siento escalofríos de ti, hermana muerte de verme en esta sala mirando un cuadro de David y súbitamente entrar en la vejez sin ningún diente y todas las arrugas y los vientos negros esparciendo mis cabellos Yo te conozco hermana se que eres una nube de ojos yertos que busca otra luz hasta convertirse en una Te conozco y sin embargo encontrarte en la sala del David frente a frente fue un gran susto hermana mía. Intentas sonreír y un soplo amargo asoma quieres decir amor y dices lejos ternura y aparecen dientes cansancio y saltan los tendones Alguien dentro del pecho erige soledades clavos engaños fosos Alguien hermano de tu muerte te arrebata te apresa te desquicia y tú indefenso estas cartas escribes Si se quiere llegar a ser una buena víctima es necesario saber de toda la dulzura que entrelaza al verdugo con la muerte de la paciencia con que afila su hacha de la soledad que ilumina su vida y de la de sus inocentes hijos del esfuerzo que implica portar y levantar el arma de la sangre que pringa sus pantalones Todas esas consideraciones deben estar presentes en el momento de recoger nuestro pelo sobre la nuca poner en sus manos el pescuezo Gracias Señor por hacerme débil loco infantil Gracias por estas cárceles que me liberan Por el dolor que conmigo empezó y no cesa Gracias por toda mi fragilidad tan flexible Como tu arco Señor Amor Donde te fuiste hermana muerte ayer sólo rondabas por mi cama con tu pertrecho de ojos yertos y nubes luminosas Me tendías tu círculo y de cerca me llamabas como desesperada Hoy el trasnocho en tu compañía me ha dejado exhausto qué más quieres si mi alma enamorada te reclama




