La Reserva Federal mantiene la tasa interés en 2%
La FED mantuvo en el dos por ciento la tasa de interés de referencia en EEUU mientras la inflación se acelera y la actividad económica sigue perdiendo ímpetu.
La Reserva Federal mantuvo hoy en el dos por ciento la tasa de interés de referencia en Estados Unidos mientras la inflación se acelera y la actividad económica sigue perdiendo ímpetu. "Aunque persisten los riesgos de desaceleración del crecimiento económico, los riesgos de inflación también son causa de preocupación significativa", indicó al término de su reunión el Comité de Mercado Abierto, que maneja la política monetaria de Estados Unidos. La Reserva Federal (FED) empezó a aflojar su política monetaria en septiembre del año pasado, cuando la tasa de interés de referencia estaba en el 5,25 por ciento, y la ha mantenido en el dos por ciento desde abril. El Comité reconoció que la "actividad económica se expandió en el segundo trimestre", aunque lo atribuyó, en parte, al crecimiento del gasto de los consumidores y las exportaciones. El Producto Interior Bruto (PIB) de EE.UU., que en el primer trimestre había marcado un ritmo anual de crecimiento del 0,6 por ciento, alcanzó entre abril y junio un ritmo anual del 1,9 por ciento. Dado que en Estados Unidos el gasto de los consumidores representa más de dos tercios de la actividad económica, buena parte de ese incremento refleja el aumento de los precios, que repercute en un mayor gasto tanto en bienes de consumo como en energía. Pero "los mercados laborales se han debilitado y los mercados financieros continúan bajo tensiones considerables", añadió el Comité. La economía de EE.UU. perdió entre enero y julio unos 483.000 puestos de trabajo y la tasa de desempleo subió al 5,7 por ciento. En junio pasado el índice de precios de consumo subió un cinco por ciento, en tasa interanual. La decisión de hoy, esperada por los mercados, no fue unánime. Uno de los miembros de la junta de gobernadores del banco central, Richard Fisher, del Banco de la Reserva Federal en Dallas, votó en contra y propuso que se hiciera ahora un aumento en la tasa de interés. Pero la FED ha preferido no elevar los tipos, pese a los peligros de la inflación, para no dañar el crecimiento económico. "Las condiciones restrictivas del crédito, la contracción del sector de la vivienda y los elevados precios de la energía probablemente pesarán sobre el crecimiento económico en los próximos trimestres", indicó el comunicado. La Reserva Federal apuntó además que "la inflación ha sido elevada, alentada por los incrementos en los precios de la energía y algunas otras materias primas, y algunos indicadores de expectativa de inflación han sido altos". Al evaluar cuál será su próximo movimiento, la Reserva tiene en cuenta que sus dos prioridades principales, la estabilidad de los precios y el crecimiento del empleo, están amenazadas. Por ello, los expertos creen que la FED mantendrá los tipos sin cambios durante un tiempo. De hecho, una reducción de los intereses puede acelerar la inflación, mientras que un aumento encarecería los créditos y dificultaría la financiación de las empresas y las familias, con lo que frenaría el crecimiento. El panorama económico de Estados Unidos se ha deteriorado desde la reunión anterior del Comité, el 25 de junio, cuando los gobernadores de la Reserva hicieron una pausa en el mayor relajamiento de la política monetaria en dos décadas. El ritmo promedio de crecimiento anual de 1,4 por ciento de la economía en los primeros seis meses de este año respondió, en parte, al estímulo de unos 80.000 millones de dólares distribuidos por el Gobierno como devolución de impuestos. La Reserva ha bajado en 3,25 puntos porcentuales la tasa de interés de referencia desde que los mercados mundiales de crédito empezaron a sufrir los efectos de la crisis hipotecaria, hace ahora un año. Algunos de los bancos y firmas financieras más grandes del mundo han registrado pérdidas y depreciaciones por más de 450.000 millones de dólares. Desde diciembre, la Reserva Federal ha inyectado casi 600.000 millones de dólares en los mercados financieros sólo para dar mayor liquidez.




