La inflación vuelve a disparar el costo de préstamos de vivienda en UVR
La UVR será reajustada en 0,86 por ciento. El nuevo incremento se hará efectivo a partir del próximo 16 de julio y aplicará hasta el 15 de agosto.
Nuevamente los deudores de créditos hipotecarios en la Unidad de Valor Real o UVR, deberán soportar un incremento en sus obligaciones bancarias como consecuencia de la altísima inflación para junio que reportó el Dane. La UVR será reajustada en 0,86 por ciento. El nuevo incremento se hará efectivo a partir del próximo 16 de julio y aplicará hasta el 15 de agosto. Desde cuando nació la UVR en el año 2000 en reemplazo del Upac, el valor de la Unidad acumula un incremento del 73 por ciento al pasar de 103 a 178 pesos. Solamente en este año ha subido seis por ciento, el equivalente a diez pesos. El precio de la UVR es determinado por el Índice de Precios al Consumidor y en la medida en que baje o suba el costo de vida, se afecta en igual sentido el valor del crédito hipotecario que se convenga bajo esa modalidad de pago. El impacto de la inflación sobre las deudas hipotecarias en UVR se manifiesta o se aprecia en el saldo de la obligación y en una menor proporción, porque se diluye con el plazo de la amortización del préstamo, en las cuotas mensuales. Los créditos pactados a tasa fija o en pesos no se verán alterados por la variación de los costos de la canasta familiar. Se estima que el ochenta por ciento de la cartera hipotecaria, que supera los nueve billones 300 mil millones de pesos, está convenida en UVR. Buena parte de los préstamos en la Unidad de Valor Real son tomados por hogares de los estratos de ingresos medios y bajos. Aunque a un ritmo muchísimo menor que en el pasado, el encarecimiento de los créditos hipotecarios, que se suman a otros factores como la pérdida del empleo, sigue provocando que muchas familias se cuelguen en sus obligaciones o se vean precisadas a entregar sus viviendas a los bancos como dación en pago. Al finalizar el primer semestre, los préstamos vencidos superaban los 370 mil millones de pesos y entre los meses de enero a marzo, según información de la Asobancaria, 162 familias debieron entregar sus casas y apartamentos a los bancos, valoradas en nueve mil millones de pesos, porque no tenían como cancelar las deudas. En poder de los establecimientos hipotecarios figura hoy en día un inventario de mil 250 viviendas recibidas en dación de pago valoradas en 45 mil millones de pesos.




