El arbitro que celebró el título del Boyacá Chicó
El título del Boyacá Chicó lo celebraron muchos colombianos, los hinchas de Millonarios, la comisión arbitral y el juez Wilmar Roldan.
Uno de los mas contentos con el titulo del Boyacá Chicó en el torneo colombiano debe ser el arbitro Wilmar Roldan porque su inadecuada decisión en el partido de Cali al cortar una jugada que terminó en gol de los boyacenses pasó a un segundo plano. La victoria sobre América por cobros desde el punto penalty 4-2 sirvió de antídoto a la ira, al odio y a la rabia que destilaron los hinchas del Chicó antes de la final, por aquel infortunio del juez. Fue una final dramática con un primer tiempo parejo en dominio, superado por el Boyacá Chicó al convertir el penalty de Miguel Caneo que fue el mejor jugador del torneo. En el segundo tiempo América fue el dominador con un estilo distinto al utilizado en el año. El ingreso de Oscar Restrepo (53´), la ubicación de Jersson González en el medio como lanzador y un juego en corto, generó un trabajo de bloque donde se tocó la pelota y se distribuyó con acierto. América tuvo 5 opciones de gol en el complemento por ninguna del local que se metió atrás a defender el gol del primer tiempo. Un error del “Chaca” Palacios, el más veterano del torneo con 39 años, al cometer un penalty a Ramos a los 83 minutos provocó la definición por cobros desde el punto penalty. El Chicó acertó 4 y el America desperdició 2. Eduardo Pimentel criticó todo el año los árbitros, la comisión y la Dimayor pero sin embargo al final fue campeón. Y el presidente del Chicó ganó el título sin ayudas arbitrales porque el trabajo de Albert Duarte en la final fue correcto, aunque pagó millonarias multas por sus declaraciones explosivas. Es Pimentel el responsable de este logro por su conocimiento, por su pasión y por su obsesión. Fueron 5 años de trabajo desde que ascendió de la primera B. Importante la labor de Alberto Gamero, un técnico de bajo perfil, con un cabello anárquico e inmanejable que no tiene nada que ver con sus características como entrenador. Gamero supo combinar la motivación, la cercanía con sus jugadores y el buen manejo del grupo con claridad táctica y una acertada utilización del grupo de veteranos. El drama lo vivió Adrián Ramos. Creo que no va a dormir durante muchos días porque en la final sufrió la peor tragedia deportiva de su carrera. El jugador de América que había sido clave en la campaña, botó una jugada de gol increíble a los 33 minutos cuando estaba solo a 5 metros de la portería sin arquero. De allí nació el gol del Chicó. Y en la definición desde el punto penalty erró el cobro como un principiante nervioso y angustiado. El fútbol colombiano en los últimos 6 torneos siempre tuvo un finalista de los llamados chicos. Boyacá Chicó este año campeón, Equidad y Huila en el 2007, Cúcuta y Pasto campeones en el 2006 y Real Cartagena en el 2005. Eso demuestra que en nuestro torneo puede más la inteligencia que el dinero, la astucia que los bombos y los platillos para contratar y que las diferencias con los grandes históricos ya no existen. Excelente resultó el comportamiento del público que estaba prevenido y dolido. Lo que al comienzo fue la escampada de un equipo de Bogotá que no tenía posibilidades en la capital, fue afianzándose con resultados y con el cariño de los boyacenses que poco a poco generaron pertenencia por un equipo que ya sienten como propio y que no quieren prestado. Boyacá Chicó campeón, un título que el país recibió bien porque se hizo justicia.

César Augusto Londoño
Periodista deportivo con 40 años de experiencia en radio, televisión y prensa. Riguroso con los datos....




