Intentan salvar al bebé de una menor herida en Cali
Entre la vida y la muerte se debaten dos menores de edad, uno apuñalado por pandilleros, y una joven embarazada, quien presenta un balazo en la cabeza.
Entre la vida y la muerte se debaten dos menores de edad, uno apuñalado por pandilleros a la salida de un concierto de reggaetton al sur de Cali, y una niña de dieciséis años, embarazada, quien presenta un balazo en la cabeza. Ambos jóvenes son atendidos por médicos del Hospital Universitario del Valle, donde su pronóstico es de alta complejidad. El primero caso se presentó el fin de semana, en inmediaciones de la Plaza de Toros, al sur de Cali, cuando el adolescente que iba con varias niñas fue asaltado por un grupo de pandilleros, entre doce y quince años, quienes lo agredieron. El menor resultó lesionado a golpes y con una puñalada en el corazón. Desde el día de la herida ha sido sometido a dos operaciones del equipo de cardiología del Hospital Universitario del Valle. "Su vida la debe a un taxista que lo recogió y lo llevó al centro asistencial", señaló el padre del menor, Guillermo Varela. Al mismo tiempo una menor de 16 años, que vive en el barrio el Poblado, en el Distrito de Aguablanca, al oriente de Cali, fue víctima de una bala perdida. "Estaba en vecindades de la casa cuando nos contaron que había sido herida de un balazo en la cabeza", relató Luz Marina Henao, su madre. La menor con seis meses de embarazo fue llevada al hospital Universitario del Valle, donde los médicos le pra cticaron una cesárea para salvar la vida de su hijo, hoy en la unidad de neonatología del centro asistencial. "Estamos haciendo todo lo posible por salvar la vida a estos menores, víctimas de la intolerencia y la violencia en las calles de Cali", afirmó el médico Hoover Canaval, quien encabeza el equipo que atiende a los tres menores.




