Orden Público

Diez años de impunidad, tras la masacre de Barrancabermeja

Al cumplirse este 16 de mayo una década de la matanza, el proceso judicial contra las Autodefensas no tiene una sola condena y los desaparecidos siguen en las tinieblas.

Al cumplirse este 16 de mayo una década de la matanza en la comuna nororiental de Barrancabermeja, donde fueron asesinadas siete personas y 25 más desaparecidas, el proceso judicial contra las Autodefensas no tiene una sola condena, y los desaparecidos siguen en las tinieblas. Durante las investigaciones judiciales y de Policía, solo hay una persona detenida, identificada como Mario Jaime Mejía, alias “El Panadero”, supuesto integrante de las autodefensas que pretendían luchar contra los grupos guerrilleros o contra los milicianos que actuaban en el Magdalena medio. Los hechos Ese día, 16 de mayo de 1998, el Panadero llegó al barrio "El Campín", con unos 50 hombres fuertemente armados, y en ese lugar, donde la comunidad celebraba un bazar popular, acribilló a los contertulios y mató a siete personas. Tras cometer el múltiple crimen, los paramilitares, al mando de un hombre borracho, según las versiones de los ciudadanos, se embarcaron en un camión en el que también subieron y se llevaron consigo a otras 25 personas de ese barrio. De los desaparecidos nunca se ha tenido el menor rastro. Ni siquiera con las versiones libres y otras audiencias a los excombatientes de las autodefensas se ha podido establecer la verdad sobre la masacre y sobre los desaparecidos, afirman los familiares y las autoridades de Barrancabermeja. Diez años después Francisco Campo, integrante de la ONG Nación, explicó a través de Caracol Radio, que hasta ahora solo se conoce el hallazgo de restos de personas desaparecidas, pero se deben someter pruebas especializadas de ADN, que permitan precisar las identidades. Sostuvo que la incursión paramilitar, estaba anunciada, era como vox populi en el puerto petrolero, se habían enviado las alertas tempranas a las autoridades, pero hubo demora en la reacción de la Policía, y el Ejército, para afrontar esa agresión paramilitar. Pese a todas las denuncias y alerta de la población civil, no fue posible evitar la desaparición de esas 32 personas. Por su parte, el entonces Defensor del pueblo del Magdalena medio, Jorge Gómez Lizarazu, aseguró que el comandante paramilitar estaba borracho cuando ordenó esa masacre hace diez años, en la comuna nororiental de Barrancabermeja. Conmemoración Diez años después, las familias de las víctimas siguen clamando justicia y conocer la verdad sobre la suerte de sus seres queridos que desaparecieron en ese acto criminal. La alcaldía de Barrancabermeja decretó para hoy vienes, 16 de mayo, un día de duelo hoy en esa ciudad, para recordar a las víctimas. Yolanda Becerra, de la Organización femenina popular, dijo que los muertos serán recordados con una galería de la memoria y con un sancocho que es el símbolo de la vida, de los habitantes de Barrancabermeja. La jornada comenzará muy temprano y durante todo el día los familiares, organizaciones no gubernamentales, defensores derechos humanos y la comunidad en general harán un recorrido por aquellos sitios en los que se celebraba el bazar popular del 16 de mayo de 1998, y que se convirtió en escenario de muerte a manos del grupo paramilitar, un crimen en la impunidad, un crimen la comunidad no desea olvidar ni que se vuelva a repetir.

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