“Bitch is the new black”, lema presidenciable en EEUU
La raza, el sexo y la esperanza de cambio son las únicas novedades de los demócratas rumbo a la Casa Blanca. Pero las mujeres que apoyan a Hillary Clinton encuentran un nuevo lema en una frase cautivante y feminista: Bitch is the New Black! Aplica para las jefas del mundo entero también.
Ya por lo menos los republicanos tienen a su candidato. Muchos lo llaman anciano (por no decir todos los menores de 50 años), héroe de guerra, viejo zorro del senado en Washington, pero el más liberal de los conservadores. De todas maneras no me imagino qué pasaría si le da un patatús a McCain en pleno rally político cuando le digan que se ganó la Casa Blanca. Ahora bien, los demócratas siguen chupando prensa y enlatándose en lo que ya es un tedioso paso por los estados que todavía no han hecho sus elecciones primarias. Sufren por delegados y súper delegados, que ni los mismos votantes gringos entienden. Entre tanta cosa, algo novedoso surge de las mujeres que apoyan a Hillary Clinton. Un lema espontáneo, no oficial y que he oído en algunos bares de la ciudad donde vivo. Un lema que ni ella misma se atreve a usar: “Bitch is the New Black”. Lema que aplica también para las jefas empresariales en EEUU, en Colombia y en la Patagonia. La traducción literal es grosera, pero en este contexto la palabra “bitch” en inglés es más de halago que de insulto. Cuando se habla de moda, siempre el negro cae bien porque sale con todo (bueno, eso dicen). Cada año hay tendencias nuevas que incitan a usar colores distintos con un cliché: “el rojo es el nuevo negro”, o “el verde ahora es el nuevo negro”. Por eso, cae como anillo al dedo la frase que dijo la comediante norteamericana Tina Fey cuando estaba al aire en Saturday Night Live, sumándose al apoyo feminista hacia Clinton: “Perra es el Nuevo Negro”. Sí, muchos pueden decir que Clinton es una “bitch”, pero si no lo fuera, no se harían las cosas bien, según dice Fey en su fabuloso monólogo. En ese sentido, la palabra podría traducirse en “estricta” o “rigurosa”. Por ende, hay que ser “bitch” para que la empresa funcione, para que los trabajadores produzcan y, en este caso, para que las elecciones se ganen. Por eso, puede ser, es que Barack Obama y su novedoso discurso racial de esperanza y cambio han enfrentado una oponente digna, sólida, que no se ha dejado tumbar y aunque no muy femenina, mujer al fin y al cabo. Gane quien gane, la frase pega. Pega para todos. “Bitch is the New Black”.




