Los 10 años de la desaparición de Linda
En efecto: el 17 de abril se cumplieron diez años de la muerte de Linda Eastman, más conocida como Linda McCartney, la primera esposa del ex-Beatle, Paul. <br /><br />La historia cuenta que la hija de un prominente abogado neoyorquino, fotógrafa de profesión, se ganaba la vida captando con su cámara a los famosos. Los chismes cuentan que no solo los retrataba…. Ella tenía una obsesión: hacer fotos del bajista del grupo inglés a quien había conocido en 1967 durante un viaje a Londres para documentar la escena conocida como the swinging sixties, la locura vanguardista inglesa. Quedó obsesionada. Así que cuando Paul viajó el siguiente año a Nueva York para presentar Apple, la compañía fundada por el grupo, ella consiguió una invitación. McCartney viajaba sin su novia de varios años Jane Asher, hija de un eminente médico londinense. <br />
En efecto: el 17 de abril se cumplieron diez años de la muerte de Linda Eastman, más conocida como Linda McCartney, la primera esposa del ex-Beatle, Paul. La historia cuenta que la hija de un prominente abogado neoyorquino, fotógrafa de profesión, se ganaba la vida captando con su cámara a los famosos. Los chismes cuentan que no solo los retrataba…. Ella tenía una obsesión: hacer fotos del bajista del grupo inglés a quien había conocido en 1967 durante un viaje a Londres para documentar la escena conocida como the swinging sixties, la locura vanguardista inglesa. Quedó obsesionada. Así que cuando Paul viajó el siguiente año a Nueva York para presentar Apple, la compañía fundada por el grupo, ella consiguió una invitación. McCartney viajaba sin su novia de varios años Jane Asher, hija de un eminente médico londinense. Transcurría el mes de junio de 1968. Linda consigue que fueran presentados. Paul la invitó a un trago, a cenar, a charlar… no importa precisamente a qué. El caso es que terminaron en el hotel de McCartney, de donde no salieron los siguientes cuatro días… Pobre Heather, hija del primer matrimonio de Linda se habrá quedado en casa de los abuelos o algo… En septiembre de ese año, Paul invitó a Linda a pasar unos días en Londres. Él ya había dado por terminado ese noviazgo que olía a matrimonio con la Asher. Seis meses más tarde, y Linda con cuatro meses de embarazo, se casan en una discreta ceremonia civil privada. Tenía que ser así, para evitar la reacción de miles de fanáticas que no aceptarían de buena gana que el soltero más apetecido atara el nudo. La revolución podría haber sido tenaz. Si cuando lo supieron se armó tremendo barullo… Curioso, los Beatles cuando se casaron por primera vez, lo hicieron con bebé en camino, salvo George Harrison, cuya esposa Patti Boyd nunca tuvo hijos. Pero ese es otro cuento. Desde el matrimonio el 12 de marzo de 1969 Paul y Linda se volvieron aún más inseparables, si se puede. El cuento siempre fue que en los 29 años de matrimonio solo durmieron separados en 12 noches – todas por razones de viajes de Paul. Con el paso del tiempo, la rubia de kilométricas piernas, mostró habilidades musicales que se dejaron ver en muchas grabaciones de McCartney. Todo comenzó en la grabación de la canción titular del álbum Let It Be en el que Linda aportó coros. Después tocó teclados y cantó con Paul en discos y aún en conciertos cuando este se iba de gira. Hay que decirlo, no lo hizo mal. En 1995, la para entonces vegetariana y activista de los derechos de los animales es diagnosticada con cáncer de seno. Comienza una difícil lucha, pues ella se negó a tomar drogas por aquello de que los fármacos para ser aprobados tienen que haber sido probadas en animales. Prefirió no dejarse tratar lo que limitó sus posibilidades de tratamiento. El cáncer avanzó, atacó el hígado y el 17 de abril de 1998 murió plácidamente en la hacienda de los McCartney en las cercanías de Tucson, estado de Arizona. La noticia fue comunicada dos días más tarde, el domingo 19. Inmediatamente las torcidas mentes lanzaron especies al aire, del por qué se demoró dos días en suministrar la información. Los rumores incluyeron eutanasia, “arreglos” testamentarios, etc, etc. La gente es muy dañada a la hora de inventarse cuentos venenosos. Lo que quedó, sin embargo, es que Päul y Linda tuvieron más que tres hijos (además de la hija del anterior matrimonio de Linda que Paul adoptó). Vivieron un romance que a todas luces era de cuento de hadas, ejemplar. Pero…. Apenas un año después de la muerte de su esposa, Paul conoce a la modelo Heather Mills, y en el 2001 le propone matrimonio. Se casan en junio de 2002, en medio del más grande error que McCartney ha cometido. Convencido del amor puro, tierno y eterno, se casó sin las proverbiales capitulaciones. Solo una hija y cuatro años más tarde anuncian su separación, y comienza una guerra sin cuartel de la Mills por exprimir a Paul. Buscaba como compensación en el divorcio, ¡la mitad de la fortuna de McCartney, que puede estar por los 3 mil millones de libras! Intentó enlodar el nombre y la imagen de Paul, incluso acusándolo de ser abusador y maltratador de mujeres. Cuando estas especies no pegaban, su imagen personal decayó. Eso solo provocó la ira de la Mills que acusó a los medios de comunicación de tratarla peor que un asesino…, en fin, una historia para alquilar balcón. El asunto se arregló el pasado mes de marzo con el pago de algo más de 48 millones de dólares. Nada mal por tres años de matrimonio. Y quedó matriculada entre los fanáticos de Beatles en la misma categoría de Yoko Ono, la no siempre amada viuda de John Lennon. Sir Paul McCartney tiene los dos extremos: la esposa ejemplar en el matrimonio idílico, la Yoko Ono explotadora y… bueno, ¡deje así! No olviden, ya son 10 años de las muerte de Linda Estaman – See – McCartney.




