Todo listo para la conferencia de paz entre Israel y Palestina en Washington

El presidente palestino, Mahmud Abbas, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, llegaron hoy a Washington en vísperas de una conferencia de paz para Oriente Medio auspiciada por la Casa Blanca sobre la que no existen grandes expectativas.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, llegaron hoy a Washington en vísperas de una conferencia de paz para Oriente Medio auspiciada por la Casa Blanca sobre la que no existen grandes expectativas.

El encuentro, que arranca oficialmente mañana, lunes, con una cena organizada por la residencia oficial estadounidense, reunirá el martes en la localidad de Annapolis (Maryland) a docenas de altos funcionarios de Oriente Medio.

Hoy mismo se supo que Siria ha aceptado participar en la cumbre, después de que Washington incluyera en la agenda de trabajo la cuestión de los estratégicos Altos del Golán, ocupados por Israel durante la Guerra de los Seis Días de 1967.

La aceptación de Damasco otorga una mayor relevancia al evento de Annapolis, al conseguir sentar en la misma mesa a los principales países involucrados en el conflicto árabe-israelí.

Todos los países integrantes del Comité de la Iniciativa Arabe de Paz de la Liga Arabe se han sumado a la conferencia.

Miri Eisin, portavoz de Olmert, describió hoy como "positiva" la noticia de que Siria participará en la conferencia de paz.

Aseguró, en ese sentido, que aunque el conflicto entre Israel y Palestina centrará la reunión en Maryland, la presencia de Siria "podría abrir caminos adicionales para la paz en Oriente Medio".

Aun así, las principales partes implicadas han expresado dudas de que el encuentro se traduzca en un avance significativo para la resolución del enquistado conflicto.

Israel ha insistido en que cualquier acuerdo definitivo pasa por que Abbas adopte las medidas necesarias para poner fin a los ataques de palestinos contra israelíes.

Los palestinos, mientras tanto, sostienen que la ocupación de Cisjordania por parte de Israel dificulta los esfuerzos de paz y piden al país vecino que interrumpa los asentamientos.

Por lo demás, y a solo dos días de que arranque la cumbre, israelíes y palestinos siguen sin ponerse de acuerdo sobre un documento conjunto que establezca los pasos a seguir en las próximas negociaciones.

El propio Abbas reconoció, en declaraciones a los reporteros que viajaban con él en el avión que lo trasladó a Washington, que ambas posiciones están todavía muy distanciadas.

El objetivo del presidente de EEUU, George W. Bush, patrocinador del encuentro, es lograr que israelíes y palestinos reanuden las negociaciones de paz que se interrumpieron hace siete años.

Los dos bandos enfrentados han tratado, sin éxito, durante los últimos meses de diseñar un proyecto consensuado que estableciese los pasos a seguir para una paz duradera, a fin de presentarlo en Annapolis.

"Las posiciones con los israelíes están todavía muy alejadas y las negociaciones todavía están en marcha", aseguró Abbas.

Las conversaciones para la divulgación de una declaración previa a la cumbre permanecen estancadas, ante las diferencias sobre si el documento debería de incluir los elementos clave para un acuerdo.

Esos elementos incluyen el asunto de las fronteras definitivas entre Israel y el futuro Estado palestino, la resolución de las disputas sobre Jerusalén y el futuro de los refugiados palestinos.

Los palestinos quieren que el documento haga mención a esos temas en líneas generales, mientras que Israel busca un lenguaje más vago, aunque Olmert ha asegurado que esta dispuesto a abordar todos los asuntos espinosos esta semana en Annapolis.

Pese a las diferencias, el presidente palestino se comprometió a realizar "todos los esfuerzos" a su alcance para lograr un acuerdo de paz a lo largo del próximo año.

Israel y EEUU también han expresado su voluntad de fraguar un pacto antes de que Bush deje la Casa Blanca, a principios del 2009.

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