Astronautas de Discovery salieron al espacio para incorporar el nuevo módulo a la ISS
Los astronautas Scott Parazynski y Douglas Wheelock se encargaron hoy en la primera caminata espacial de la actual misión del Discovery de sacar el módulo italiano Harmony de la nave y atornillarlo cerca de su lugar de posicionamiento definitivo.
Los astronautas Scott Parazynski y Douglas Wheelock se encargaron hoy en la primera caminata espacial de la actual misión del Discovery de sacar el módulo italiano Harmony de la nave y atornillarlo cerca de su lugar de posicionamiento definitivo. La actividad de hoy por fuera del transbordador es la primera de un total de cinco que realizarán los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) y del transbordador Discovery, que el pasado martes despegó del Centro Espacial Kennedy (Florida). Scott, veterano de estas excursiones, y Douglas Wheelock, en su primera salida al espacio, prepararon además una viga de panel de energía solar para su traslado, el domingo, a otro punto del complejo, que orbita a 27.700 kilómetros por hora a 380 kilómetros de la Tierra. Estos trabajos son una continuación de la expansión de la EEI, un proyecto de cien mil millones de dólares en el cual participan 16 naciones, y que ha mantenido tripulaciones en órbita, en turnos de cuatro a seis meses, de manera permanente durante años. Esta misión del transbordador Dicovery, comandado por la ex piloto de la Fuerza Aérea, coronel Pamela Melroy, se ha planificado para que dure catorce días, e incluye un relevo de personal en la EEI, ahora bajo el mando de la astronauta Peggy Whitson. La jornada de trabajo comenzó con la salida de Parazynski y Wheelock hacia la bodega abierta del transbordador, donde se transportó desde la Tierra el módulo italiano de 16 toneladas. Los dos astronautas soltaron las correas que sujetaban el Harmony y lo aseguraron al extremo del brazo robótico de la EEI, en cuya operación lenta y delicada se turnaron los astronautas Daniel Tani y Stephanie Wilson. El italiano Paolo Néspoli, de la Agencia Espacial Europea, fue el coreógrafo de los desplazamientos de los dos astronautas, quienes acompañaron el Harmony hasta su atraque en el módulo Unity. Allí, asegurado con 16 espárragos, el Harmony permanecerá hasta que en otra misión se le lleve hasta el extremo del laboratorio estadounidense Destiny. En esa posición el módulo italiano será eje para una futura expansión que comprenderá el módulo japonés Kibo, en babor, y el módulo europeo Columbus, en estribor. Otra de las tareas en la cuarta jornada de la misión del Discovery fue el pliegue y sujeción de una antena de la EEI que se ha deteriorado y que será trasladada a la Tierra. El Discovery, acoplado a la EEI, completaba la órbita 49 de su misión de 218 órbitas cuando Wheelock y Parazinski cerraron la tapa del compartimento Quest de presurización y dieron fin a sus labores fuera de las naves. Mientras tanto, en el Centro Espacial Johnson, en Houston (Texas), el control de misión de la agencia estadounidense NASA indicó que probablemente los astronautas del Discovery no tendrán que hacer una segunda inspección de la cubierta térmica de su nave. El miércoles, antes de que las dos naves se acoplaran, los astronautas llevaron a cabo una inspección de los paneles térmicos que cubren la parte inferior, los bordes de las alas y la nariz del transbordador usando los sensores montados en el brazo robótico de la nave. Luego, cuando el Discovery se aproximó a la EEI, la comandante Melroy lo condujo en una maniobra de nueve minutos que permitió que los ocupantes de la estación tomaran fotografías de alta resolución en busca de daños en los mismos paneles térmicos. El astronauta Tonny Antonelly, que cumplía funciones en la comunicación con el transbordador, dijo a los tripulantes del Discovery que no sería necesaria una inspección adicional. En un principio los directores de la misión asignaron unas tres horas para que el sábado Melroy y su tripulación inspeccionaran otra vez las áreas más delicadas de la nave. John Shannon, jefe del equipo de misión para vuelos del Discovery, dijo que los ingenieros tienen 90 por ciento de seguridad de que los bordes de las alas y la nariz del transbordador no sufrieron daños durante el lanzamiento.




