Hasta que la muerte nos separe... o el contrato de siete años
La política alemana Gabriele Pauli ha provocado que muchos europeos se empiecen a cuestionar la temporalidad de algo que hasta la fecha está pensado 'hasta la muerte'. El matrimonio.

Hasta que la muerte nos separe... o el contrato de siete años
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La política alemana Gabriele Pauli ha provocado que muchos europeos se empiecen a cuestionar la temporalidad de algo que hasta la fecha está pensado 'hasta la muerte'. El matrimonio.Pauli, de Unión Social Cristiana (CSU) afirmó: "Propongo que el matrimonio se venza después de siete años. Esto significa que uno podrá comprometerse por un periodo determinado y luego podrá renovar los votos, si así lo desea".Eso sí, con opción de renovar cuando los cónyuges estén de acuerdo. Pauli, que ya ha desatado una oleada de críticas sobre su persona, piensa que la medida evitaría las ficciones y, en muchos casos, los engorrosos trámites de divorcio. La política, muy popular en Alemania, pudo haberse inspirado en la 'The seven year itch'.Pauli saltó a la fama por estar implicada en un incidente con el ex primer ministro de Baviera, Edmund Stoiber, tras ser espiada. Ahora aspira a sucerderle al frente del CSU, un partido de corte moderado.No obstante, en su partido no parecen muy contentos con la idea. El primer ministro bávaro, su correligionario Günther Beckstein, ya le ha recomendado que se someta a los cuidados de un psiquiatra. No es, desde luego, la mejor propaganda para una mujer que aspira a hacerse con la presidencia de su partido, máxime cuando, no hace mucho, se dejó fotografiar con unos guantes de látex que le daban un toque sado-maso evidente.




