Pinchao se radicará en España pero seguirá trabajando por los secuestrados
Caracol Radio habló en Madrid con el suboficial de la policía John Frank Pinchao, quien está en Europa realizando una gira por tres países para contar su dramática experiencia. Pinchao confirmó que por razones de seguridad – ha recibido amenazas de muerte – se radicará en España aunque dijo, seguirá trabajando por la liberación de sus compañeros de cautiverio y es que “una parte de él sigue secuestrada”.
Por Erika Fontalvo Caracol Radio habló en Madrid con el suboficial de la policía John Frank Pinchao, quien está en Europa realizando una gira por tres países para contar su dramática experiencia. Pinchao confirmó que por razones de seguridad – ha recibido amenazas de muerte – se radicará en España aunque dijo, seguirá trabajando por la liberación de sus compañeros de cautiverio y es que “una parte de él sigue secuestrada”. Tras más de 8 años de secuestro, John Frank Pinchao tiene mucho qué decir y lo hace cuando no tiene enfrente un micrófono. Los medios de comunicación lo intimidan y prefiere ser prudente, debe serlo. No quiere que sus reflexiones, las mismas que compartía con sus compañeros de cautiverio, generen una nueva controversia en torno a los rescates militares o a la conveniencia o no del acuerdo humanitario – del que decide no hablar en profundidad.Sólo espera que si se avanza en la negociación, esta además de útil no sea tan larga. “Todo esfuerzo es bienvenido y se recibe con ánimo en el cautiverio. Lo único que se espera es que los resultados sean positivos y las gestiones devuelvan a los secuestrados a la libertad”, señaló. Libertad, es lo único en lo que piensa mientras se agoniza en esa oscura noche sin final que es el secuestro. John Frank, como muchos de sus compañeros de infortunio, creían que morir era una opción válida al sufrimiento de no encontrar respuesta en el tire y afloje de los acercamientos entre gobierno y FARC. Ante la incertidumbre el recuerdo de sus seres queridos les devolvía la ilusión por el reencuentro. Hoy, espera que siga siendo así. “Son situaciones complicadas que se soportan por el amor que le tiene uno a la vida y a las personas que están sufriendo por uno, por el deseo de volverlos a ver”.Y tanto para los que sufren encadenados, en medio de la selva, como para sus familiares, que arrastran esa misma condena en sus corazones, John Frank apela a la esperanza, a la fe, a Dios. No coloca un límite de tiempo, él mismo sabe que el tiempo pasa más lento para los que esperan un milagro. Su mensaje se resume en una palabra: “paciencia. Hemos tenido paciencia. Se ha caminado la mayor parte y lo que falta debe ser menos de lo que ya caminamos”.Y fortalecido en la posibilidad del fin de la pesadilla, John Frank viaja hoy mismo a Francia. Allí, además de entrevistarse con medios de comunicación, verá a los hijos de Ingrid Betancourt y al resto de su familia. Y el viernes cumplirá, la última etapa de su visita a Europa, en Bruselas, Bélgica, antes de regresar a Colombia y preparar su viaje definitivo a España, su nuevo hogar.Desde aquí seguirá la carrera de Estudios Políticos mientras trabajará por la liberación de los secuestrados porque dice que a diario piensa en cada uno de ellos y no quiere dejar de hacerlo.“Este capítulo jamás se podrá cerrar, quedan heridas imborrables, una parte de mí está secuestrada. Ellos, mis compañeros de cautiverio, han sido mis maestros, han marcado mi vida y una parte de mí se ha quedado con ellos”, puntualizó.




