Policía investiga secuestro, tortura y violación de una joven negra en EEUU
La policía busca hoy a dos sospechosos en el secuestro, tortura y violación sexual de una joven negra en un área minera de West Virginia, donde ya seis personas, todas blancas, han sido arrestadas, informaron hoy fuentes oficiales
La policía busca hoy a dos sospechosos en el secuestro, tortura y violación sexual de una joven negra en un área minera de West Virginia, donde ya seis personas, todas blancas, han sido arrestadas, informaron hoy fuentes oficiales. Megan Williams, de 23 años, permaneció por lo menos una semana prisionera en una choza donde fue abusada, obligada a comer excrementos de rata y a beber agua del inodoro. Los captores, todos blancos, la sofocaron con un cable eléctrico, le echaron agua encima, la hirieron con un cuchillo en una pierna y emplearon epítetos raciales, de acuerdo con los documentos policiales. La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) se ha incorporado al caso porque, además de los crímenes mencionados, podría acusarse a los sospechosos por "crímenes de odio", una figura legal que en EE.UU. se refiere a delitos motivados por racismo. La fiscalía del Condado Logan cree que Williams conoció primero a uno de los sospechosos en internet, y éste la recogió en la ciudad de Charleston y la llevó hasta la localidad de Big Creek, en una región de minas de carbón. El fiscal Brian Abraham dijo al diario Daily Mail de Charleston que nunca antes en su carrera había visto un caso así. "Esto parece resultado de maldad pura", agregó. "Es algo que uno solo ve en una película de horror". El magistrado Leonard Codisposti dijo al periódico The Logan Banner que "es el peor caso de abuso humano" que ha visto. "Algo tan horripilante como esto da ganas de vomitar", dijo. "Recogieron a esta chica en Charleston, la llevaron a Big Creek, la metieron en una choza, la violaron y la acuchillaron, ataron una cuerda alrededor de su cuello, la hicieron comer excrementos animales y le hicieron otras cosas horribles". El dueño de la propiedad donde, supuestamente, ocurrieron los crímenes, Frankie Brewster, de 49 años de edad, fue acusado de secuestro, asalto sexual, heridas maliciosas y testimonio falso en el curso de la investigación de un crimen. Su hijo, Bobby Brewster, de 24 años, fue acusado de secuestro, asalto sexual, heridas maliciosas y asalto en la comisión de un crimen grave. Danny Combs, de 20 años, fue acusado de asalto sexual y heridas maliciosas. Karen Burton, de 46 años, fue acusada de heridas maliciosas, palizas y asalto en la comisión de un crimen. Su hija, Alisha Burton, de 23, y George Messer, fueron acusados de asalto en la comisión de un crimen grave, y palizas. Los seis sospechosos han quedado detenidos contra fianza de 100.000 dólares para cada uno, y todos han pedido la asistencia de la defensa pública.




