Más de 50 personas mueren por el intenso calor en el sureste de Europa
Más de cincuenta personas murieron en el sureste de Europa durante los últimos nueve días a causa de la ola de calor intenso que ha acompañado en la región la llegada del verano boreal y que comenzaba hoy a suavizarse.
Más de cincuenta personas murieron en el sureste de Europa durante los últimos nueve días a causa de la ola de calor intenso que ha acompañado en la región la llegada del verano boreal y que comenzaba hoy a suavizarse. Fuentes meteorológicas y médicas precisaron que además de las muertes, generalmente por hipertermia o paro cardíaco, provocadas directamente por el calor, centenares de personas han sido hospitalizados con síntomas de diversa gravedad. Las elevadas temperaturas han traído también la sequía a casi toda la región y originado numerosos incendios en Grecia. Con 33 muertos en nueve días de canícula, Rumanía es el país, hasta el momento, con el mayor número víctimas mortales de unas temperaturas que alcanzaron los 42 grados centígrados a la sombra, en el sur del país, lo cual constituye el récord absoluto en los últimos 70 años. En la última semana, cientos de personas se desmayaron en la calle, sobre todo en Bucarest, ciudad situada en la Llanura Rumana, donde la población sufre además del calor los efectos de una contaminación por encima de las normas admitidas. En Grecia los termómetros marcaron 45 grados, una situación que según las autoridades le costó la vida a once personas, mientras que otras 85 fueron hospitalizadas afectadas de una grave insolación. La ola de calor procedente de Africa también azotó Turquía, donde se registraron siete muertos y temperaturas de hasta 43,1 grados en el barrio estambulí de Sile, algo que no había sucedido desde 1929, mientras que en el sur y el sudeste del país se superaron los 45 grados. Con el fin de aminorar estas situaciones de riesgo, algunos ayuntamientos turcos han declarado festivos estos días para los funcionarios más ancianos, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. En Albania, las autoridades informaron de cuatro muertos por el calor intenso que también originó incendios y obligó a la distribuidora de electricidad a imponer en la capital apagones de hasta cuatro horas diarias. Los albaneses internados debían improvisar soluciones para aliviar el sufrimiento propio ante la precariedad de sus hospitales, donde sólo las salas de operación tienen aire acondicionado. "Con este calor en la habitación se hierve una olla de judías", dijo a EFE Mrika, una norteña, que había sobrevivido a un infarto de miocardio. Todos los enfermos traían sábanas y almohadas desde sus casas, y algunos, los más afortunados, podían traer ventiladores. Bulgaria registró un muerto, mientras que en Macedonia, donde la temperatura alcanzó el martes los 43 grados centígrados, el máximo en los últimos 50 años, se detectaron en el aire partículas de arena del norte de Africa, zona de procedencia de esta ola de calor. Aunque según datos oficiales la canícula no ha causado víctimas mortales en Macedonia, la cadena de televisión privada TV A1 no excluía que las altas temperaturas fueran la causa de la muerte de dos personas en la ciudad meridional de Bitola.




