Cúcuta vive emergencia sanitaria por falta de agua potable
Una dramática situación viven desde hace cinco días, 250 mil habitantes de Cúcuta que están sin agua potable desde el sábado y ahora enfrentan una emergencia sanitaria que tiene semiparalizada a la ciudad. La emergencia se originó por un robo de combustible al oleoducto Caño Limón Coveñas en el kilómetro 232, donde los delincuentes rompieron el tubo y provocaron el derrame de miles de galones de gasolina al río Pamplonita
Una dramática situación viven desde hace cinco días, 250 mil habitantes de Cúcuta que están sin agua potable desde el sábado y ahora enfrentan una emergencia sanitaria que tiene semiparalizada a la ciudad. La emergencia se originó por un robo de combustible al oleoducto Caño Limón Coveñas en el kilómetro 232, donde los delincuentes rompieron el tubo y provocaron el derrame de miles de galones de gasolina al río Pamplonita, en jurisdicción de Norte de Santander.La situación ha llevado a la parálisis de muchas actividades como el cierre de colegios, establecimientos comerciales, salones de belleza, talleres de mecánica y lavaderos de carros, así como al cierre parcial de los hoteles de la ciudad ya que la gente afectada acude a todo tipo de mecanismos para cumplir con el aseo personal, el lavado de ropas y la preparación de alimentos.Según las empresas distribuidoras de agua el pedido del líquido se disparó pues los habitantes del valle de Cúcuta están usando el agua de los botellas para bañarse o preparar los alimentos, pero esta no es suficiente.En San Antonio, estado Táchira, las autoridades locales solicitaban un permiso especial para que la aduana venezolana, permitiera el paso de 15 carrotanques que ayuden a distribuir agua en las partes más altas.Nuevas pruebas de laboratorio al agua del río Pamplonita para determinar su grado de contaminación serán efectuadas para establecer si luego de 4 días el agua es apta para el consumo humano. Ecopetrol y la empresa de acueducto de Cúcuta intentan limpiar los residuos de combustible con siete filtros especiales instalados en la bocatoma principal que capta el líquido.Los exámenes serán practicados en la universidad Francisco de Paula Santander y de los resultados que se produzcan dependerá el final del racionamiento más prolongado que ha vivido esta capital en varios años.




