La ONU alerta sobre masiva extinción de especies, en Día de la Biodiversidad

Con motivo de la celebración este martes del Día Internacional de la Biodiversidad, la ONU alerta que cada día se pierden 150 especies animales, lo que se considera la mayor ola de extinciones desde que desaparecieron los dinosaurios. En España, la experta colombiana Margarita Astrálaga presenta cifras alarmantes sobre destrucción de especies.

Con motivo de la celebración este martes del Día Internacional de la Biodiversidad, la ONU alerta que cada día se pierden 150 especies animales, lo que se considera la mayor ola de extinciones desde que desaparecieron los dinosaurios.

Así lo advirtió el secretario ejecutivo de la Convención para la Diversidad Biológica de la ONU, Ahmed Djoghlaf, en un mensaje en ocasión de la conmemoración de este día, que este año se centra en el tema "La biodiversidad y el cambio climático".

Djoghlaf afirmó que no existe ninguna duda de que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son "las dos caras de la misma moneda" y que es consecuencia de la actividad humana.

En este sentido, se remitió al informe elaborado por expertos del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), que revela que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera del planeta se encuentra en un nivel nunca visto desde hace 650.000 años.

También se refirió al dossier "Evaluación de los Ecosistemas del Milenio", elaborado por 1.300 científicos de 95 países, en el que demuestra que la degradación progresiva de dos terceras partes de los ecosistemas puede tener consecuencias desastrosas para la humanidad en los próximos 50 años.

"Estamos experimentando la mayor ola de extinciones después de la desaparición de los dinosaurios. Cada hora, tres especies desaparecen. Cada día, más de 150 especies se pierden. Cada año, entre 18.000 y 55.000 especies se convierten en extintas", declaró Djoghlaf.

Enfatizó que el cambio climático es una de las mayores fuerzas impulsoras del actual nivel de pérdida sin precedentes de la biodiversidad, por lo que a finales de este siglo, especies y ecosistemas lucharán para adaptarse a los cambios de la temperatura y el aumento de las lluvias.

"Esto ya es evidente en el Artico, considerado el barómetro medioambiental del planeta, en donde la reducción de los hielos amenazan con hacer desaparecer a los icónicos osos polares y otras especies únicas", resaltó.

Asimismo, señaló que los efectos del cambio climático serán mayores en los países más vulnerables, pese a que sean los que menos contribuyan al calentamiento de la tierra.

"El cambio climático ha causado ya la caída de un 30 por ciento del nivel del Lago Victoria. Entre un 25 y un 40 por ciento de las especies únicas en Africa pueden perderse en el 2085", apuntó.

Por otro lado, Djoghlaf hizo hincapié en que la relación entre el cambio climático y la biodiversidad también van en sentido inverso.

Así pues, la pérdida de la biodiversidad y el deterioro de los hábitats naturales, como son la destrucción de los arrecifes de coral o de los bosques y los manglares, contribuyen al cambio climático.

Recordó que en los bosques y las extensiones de turba se almacenan importantes cantidades de dióxido de carbono, y que los manglares son decisivos para impedir el aumento del nivel del mar.

Con motivo de la celebración, también se dirigió en un mensaje a la comunidad internacional el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien destacó la relación existente entre la biodiversidad y el desarrollo sostenible.

"Si no se conserva y se usa de forma sostenible la biodiversidad, no podremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio", aseveró.

No es en vano, afirmó, que los líderes mundiales acordaran en la cumbre de Desarrollo Sostenible de Johannesburgo en el 2002 reducir drásticamente la pérdida de la biodiversidad en el 2010.

Para que los gobiernos tengan conciencia de la necesidad de cumplir con estos objetivos fijados, Ban recordó que la Asamblea General de la ONU proclamó el 2010 como el Año Internacional de la Diversidad Biológica.

"La respuesta global a los desafíos de la pérdida de diversidad y el combate contra el cambio climático necesita ser más rápida y con más resoluta a nivel internacional, nacional y local", afirmó.

Especies se extinguen a ritmo de cien a mil veces mayor que proceso natural, segun experta colombiana

Las especies declaradas oficialmente extinguidas en los últimos veinte años fueron 27, lo que supone que el ritmo actual de pérdida de biodiversidad es de cien a mil veces mayor que el que ocasionarían procesos naturales.

Estos datos los ofrecieron la suiza Anabelle Cuttellod, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y la colombiana Margarita Astrálaga, directora del Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN en España.

Lo hicieron durante el segundo Congreso Nacional español sobre la Conservación de la Biodiversidad (Bionatura 07), que se celebra en la ciudad andaluza de Sevilla (sur de España).

Las especies oficialmente desaparecidas en el planeta desde que la UICN comenzó sus trabajos, hace unos cuarenta años, llegan ya a 784, a las que hay que añadir otras 65 que sólo sobreviven en cautiverio o en cultivos, explicaron.

Ambas investigadoras subrayaron que la Lista Roja de la UICN sobre especies amenazadas de 2006 -la última elaborada- determina que, de las 40.177 especies evaluadas en el mundo, 16.119 se consideran en alguna de las cuatro fases de peligro.

Concretamente, están amenazadas el 12 por ciento de las especies de aves, el 23 por ciento de mamíferos, el 52 por ciento de insectos, el 32 por ciento de anfibios, el 51 por ciento de reptiles, el 25 por ciento de coníferas y el 20 por ciento de tiburones y rayas.

Astrálaga dijo que, aunque sólo se ha estudiado un 60 por ciento de los vertebrados, un 40 por ciento de las plantas y apenas un uno por ciento de hongos y líquenes del planeta, se ha podido constatar un aumento exponencial del número de especies extinguidas, hecho atribuible a la acción del hombre.

"No estamos hablando de una hipótesis o de una posibilidad, como algunos apuntan sobre el cambio climático. Estamos hablando de una realidad", apostilló.

Cuttellod resaltó que el aumento de especies marinas amenazadas en el Mediterráneo, en especial de cetáceos y tiburones, indica que esta zona, "una de las de mayor biodiversidad del mundo con numerosas especies endémicas", sufre una situación "más grave" que otros mares, por la contaminación y la destrucción de ecosistemas causadas por el hombre.

Recordó que el 64 por ciento de los anfibios mediterráneos son endemismos -especies únicas en el mundo- y que, de ellos, un 25 por ciento están amenazados, "lo que supone un grave peligro de pérdida de biodiversidad a nivel planetario"

En el caso de Europa, la UICN cataloga "un número alarmante de especies amenazadas" pues se encuentran el peligro el 42 por ciento de los mamíferos, el 5 por ciento de las aves, el 45 por ciento de las mariposas, el 30 por ciento de los anfibios y el 52 por ciento de los peces de agua dulce, grupo en el que España y Portugal son los dos países con más especies en peligro de extinción.

La UICN, creada en 1948, tiene presencia en más de cien países, cuenta con una red de más de 10.000 expertos y lleva más de 40 años trabajando en la elaboración de las listas rojas de especies oficialmente extinguidas o en peligro de extinción.

Astrálaga explicó que estas listas rojas son "un indicador bastante objetivo del éxito o del fracaso" del compromiso internacional asumido por muchos países para detener la extinción de animales y plantas en 2010.

Ambas representantes de la UICN reconocieron que "no todo son noticias negativas", porque también existen programas para recuperar especies en peligro, entre los que destacaron el que desarrolla España para salvar al lince ibérico, un modelo "muy importante para recuperar especies destinadas a la extinción".

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