Peritos dicen que no existe un solo dato objetivo que vincule a ETA con 11-M

Cinco peritos de la Unidad Central de Información (UCI) de la Policía aseguraron que "no existe ni un solo dato objetivo" que vincule a la organización terrorista vasca ETA con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid

Cinco peritos de la Unidad Central de Información (UCI) de la Policía aseguraron que "no existe ni un solo dato objetivo" que vincule a la organización terrorista vasca ETA con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Estos expertos comparecieron ante el tribunal que juzga a los presuntos autores de la matanza que costó la vida a 191 personas y coincidieron en que lo ocurrido aquel día en varios trenes de cercanías no se corresponde con la manera de actuar de ETA.

En su comparecencia, repasaron uno de los informes en los que se abordaron posibles vínculos entre ETA y los islamistas y que fue encargado por el entonces jefe de la UCI Domingo Pérez Castaño.

Uno de ellos fue el más tajante cuando una de las acusaciones le preguntó por una presunta vinculación de ETA con los atentados, al contestar que "en la Comisaría General de Información jamás ha existido ni un solo informe que vincule a ETA con el 11-M".

Otro de los peritos dijo que ETA "nunca ha comprado explosivos a delincuentes comunes", como supuestamente hicieron los autores del 11-M al adquirir dinamita procedente de minas del norte de España, sino que normalmente los ha robado en las fábricas o los ha elaborado de forma artesanal, bien cloratita o bien amonal o amosal.

Además, en la época en la que se cometió la masacre de Madrid, ETA había robado dinamita titadyine en una fábrica de Francia y desde entonces sus atentados los cometía con ese explosivo.

En cuanto a la relación entre etarras e islamistas en prisión, afirmaron que era y es "la normal" entre reclusos y agregaron que son un tipo de relaciones "extensibles a otros presos comunes".

También refutaron la teoría de exista algún vínculo entre el 11-M y la furgoneta interceptada 11 días antes de la matanza en la que dos miembros de ETA llevaban explosivos con dirección a Madrid.

Los peritos dijeron que los islamistas trajeron los explosivos a Madrid por carreteras principales e incluso en autobuses de línea, algo que nunca ha hecho ETA, y justificaron la coincidencia de fechas en el hecho de que se avecinaban unas elecciones en España.

La intención de los miembros de ETA, añadieron, era atentar a su llegada a Madrid, en medio de la campaña electoral y no a sólo un par de días de los comicios del 14 de marzo, y cometer una acción "de tipo alarmista", de la que hubieran avisado con antelación.

Respecto a la nota con la fórmula de la cloratita encontrada en la celda del procesado Abdelkrim Bensmail, los peritos explicaron que no era exactamente la fórmula que se incluye en los manuales de ETA, sino que faltaba uno de los componentes: el azúcar.

En la jornada de hoy también declararon dos peritos del cuerpo de desactivación de explosivos de la policía (TEDAX), quienes dijeron que hay "muchas diferencias" entre la manera en la que ETA ha empleado teléfonos celulares para activar explosivos en al menos tres atentados y la técnica utilizada por los autores del 11-M.

La principal diferencia, explicaron, es que ETA usó los celulares como control a distancia de los artefactos explosivos, mientras que en el 11-M se utilizaron como temporizadores.

En cuanto a la financiación del 11-M, los expertos de la UCI manifestaron que el coste de organización de los atentados fue "relativamente pequeño" y que el suicida Jamal Ahmidan, "El Chino", aparece como "la figura central en la financiación".

El estudio de estos peritos indica que Jamal Ahmidan financió la masacre a través de sus actividades delictivas, fundamentalmente tráfico de estupefacientes, y que incluso llegó a pagar alquileres de algunas viviendas utilizadas por los implicados en la causa.

Los peritos indicaron además que "El Chino", uno de los siete hombres que se suicidaron tres semanas después del 11-M en Leganés (cerca de Madrid) al verse acorralados por la policía, no tenía cuentas bancarias y que sólo su compañera sentimental tenía dos cuentas, "pero sin datos de relevancia".

En esta jornada estaba prevista también la declaración como testigo a través de videoconferencia desde París de Bachir Ghoumid, miembro de Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), que implicó al acusado Hassan El Haski en el 11-M.

Ghoumid, preso en Francia por su presunta implicación en los atentados de Casablanca (Marruecos) de 2003, vinculó a El Haski con en la "ideación y preparación" de la masacre y aseguró en sus declaraciones ante el juez instructor de la causa, Juan del Olmo, que se reunieron en Madrid días antes del 11-M.

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