Vía libre a la reglamentación de piscinas para menores de edad
Una exigente reglamentación a los servicios de piscinas para menores de edad se abrió paso en el Congreso de la República, al aprobarse en primer debate un proyecto de ley que, entre otras cosas, establece que a toda hora deben tener un salvavidas
Una exigente reglamentación a los servicios de piscinas para menores de edad se abrió paso en el Congreso de la República, al aprobarse en primer debate un proyecto de ley que, entre otras cosas, establece que a toda hora deben tener un salvavidas. La representante Karime Mota, autora del proyecto, dijo que en adelante las piscinas que se construyan deben tener al menos dos tubos de drenaje de aguas, con las medidas de seguridad para evitar que puedan succionar a personas. Las ya construidas o en servicio, deben establecer un sistema de alarma que en caso de un accidente, suspenda en forma automática la succión de agua. También se determina que toda pisicina pública o provada de acceso a los menores, tengan un sistema de encerramiento con una altura no menor de 1,20 metros. Las piscinas para niños deben informar sobre los cambios de nivel de profundidad, que en ningún momento pueden ser bruscos. Además el piso de ellas debe tener baldosas de diferente color, para diferenciar dichos cambios en lo hondo de las mismas. Bajo responsabilidades civiles y sin perjuicio de constituirse en una contravención, los propietarios o administradores de piscinas deben establecer también que ningún menor de 14 años de edad puede entrar si no está acompañado de un adulto, lo que no excluye la presencia permanente del salvavidas. La representante Mota aseguró que varias estadísticas indican que en promedio, en Colombia cada dos días muere un niño por inmersión o ahogamiento. Agregó que, según varios estudios, un niño que cae al agua puede entrar en 'shock' en tan solo dos minutos. Si dura sumergido entre 4 y 6 minutos esa caída puede significar daños cerebrales, problemas de aprendizaje y de comportamiento. A los 10 minutos de caer a la piscina, ya está físicamente muerto. Al proyecto le resta su aprobación en la plenaria de la Cámara, y serría remitido al Senado para sus debates sucesivos.




