El tamoxifeno protege del cáncer de mama cinco años después del tratamiento
Un estudio promovido por la asociación británica para la investigación del cáncer ha descubierto que los efectos beneficiosos del tamoxifeno, medicamento utilizado para tratar los tumores de mama, se prolongan cinco años después de haber dejado de tomarlo.
Un estudio promovido por la asociación británica para la investigación del cáncer ha descubierto que los efectos beneficiosos del tamoxifeno, medicamento utilizado para tratar los tumores de mama, se prolongan cinco años después de haber dejado de tomarlo. Este informe, que publica en su último número la revista "Journal of the National Cancer Institute", explica además que los efectos secundarios de la ingesta del tamoxifeno, como los coágulos de sangre, desaparecen en ese período de tiempo en el que, aunque no se tome, el medicamento continúa actuando. Este hallazgo proviene de un estudio internacional para la intervención sobre el cáncer de mama (IBIS), que ya en 2002 constató que el tamoxifeno, usado también como fármaco preventivo, puede reducir en casi un tercio las probabilidades de desarrollar este tipo de tumor entre la población femenina con mayor riesgo. En el IBIS han participado más de 7.000 mujeres con algún antecedente de este tipo de tumor en el historial médico familiar. La proporción de mujeres que desarrollaron la enfermedad fue un 27 por ciento menor entre las que habían tomado 20 miligramos diarios de tamoxifeno durante cinco años que entre las que habían recibido el placebo. Sin embargo, aquellas pacientes que se sometieron al tratamiento y padecieron trombosis o embolias pulmonares como consecuencia de los efectos secundarios del tamoxifeno doblaron en número a las que no tomaron el medicamento. Los casos de cáncer de endometrio y otras enfermedades ginecológicas también aumentaron con la ingesta del tamoxifeno, efectos secundarios que, según los investigadores, cesan en los cinco años posteriores al tratamiento. "Estudios anteriores han mostrado que el tamoxifeno reduce los riesgos de desarrollar el cáncer de mama durante el tratamiento, pero esta es la primera vez que hay una clara evidencia de que los efectos secundarios desaparecen después del tratamiento", comenta el profesor Tony Howell, director de esta investigación. El tamoxifeno, que se ha utilizado durante más de 20 años en el tratamiento de pacientes con cáncer avanzado de seno, es un medicamento en forma de píldora que interfiere con la actividad del estrógeno. Se usa como terapia adicional después del tratamiento primario para cáncer de mama en su etapa precoz, y como prevención para las mujeres que tienen un riesgo elevado de desarrollar ese tipo de tumores. Este medicamento se utiliza también para tratar a hombres con este mismo tipo de cáncer. Actualmente, los investigadores encargados del IBIS están seleccionando a mujeres posmenopáusicas para una segunda parte del estudio en la que analizar si el medicamento anastrozole tiene menos efectos secundarios que el tamoxifeno.




