Yakarta intenta volver a la normalidad tras las graves inundaciones
Yakarta empieza a regresar lentamente hacia la normalidad, mientras el número de muertos por las inundaciones supera ya el medio centenar y la principal preocupación de autoridades y ONGs está en evitar las epidemias.
Yakarta empieza a regresar lentamente hacia la normalidad, mientras el número de muertos por las inundaciones supera ya el medio centenar y la principal preocupación de autoridades y ONGs está en evitar las epidemias. El tráfico rodado continúa paralizado en varias zonas de la ciudad, sobre todo en el sureste, donde las inundaciones han infligido mayores daños, y el agua de las calzadas causa en Yakarta continuos accidentes de tráfico, la mayoría entre los motoristas. Algunas zonas continúan sin suministro eléctrico y tampoco se ha podido restaurar las comunicaciones telefónicas y conexiones a Internet en toda la ciudad, aunque, según señaló hoy a Efe un responsable de la empresa de telefonía Telcom, "la mayoría de nuestros usuarios ya ha recuperado los servicios y nuestros técnicos continúan trabajando para restablecer los sistemas que siguen fallando". Las aguas han empezado a retroceder en casi toda la ciudad y parte de las zonas anegadas está ya seca, por lo que algunos de los cerca de 400.000 desplazados temporales comienzan a regresar a sus hogares. Sin embargo, la gran mayoría continúa sin un lugar donde acudir, a pesar de que la administración y varias ONGs han instalado cerca de 200 refugios temporales en la ciudad. "Todavía hay mucha gente que está refugiada en las carreteras y debajo de los puentes", dijo a Efe el español responsable de la Dirección General de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) en Yakarta, Carlos Afonso. Según indicó, las inundaciones, al contrario que en otras ocasiones, no han ocasionado gran destrucción de infraestructuras, ya que el agua subió muy lentamente y no se produjeron apenas riadas ni corrimientos de tierra. "Nuestra mayor preocupación ahora es la prevención de enfermedades relacionadas con el agua. Ya hay muchos afectados que padecen enfermedades gastrointestinales y respiratorias y existe un alto riesgo de que se extiendan la disentería y el dengue con la acumulación de basuras y las aguas estancadas", explicó Afonso. El cólera, las fiebres tifoideas y la diarrea son otras de las afecciones que acompañan a este tipo de desastres y que se teme puedan extenderse entre los damnificados. ECHO ha donado 600.000 euros (780.000 dólares) para paliar los daños del desastre, que serán gestionados por las ONG internacionales Médicos del Mundo, Acción Contra el Hambre, World Vision y Care. Los fondos europeos se destinarán fundamentalmente a proveer a los afectados de agua potable, 'kits' de higiene, tiendas de campaña, ropa, comida preparada, objetos para el cuidado y la alimentación de bebés y programas de prevención de epidemias y salud pública. Anoche continuaron las precipitaciones en la ciudad y, aunque esta mañana no ha llovido, a primera hora de la tarde se han registrado lluvias en la capital. El servicio meteorológico nacional ha advertido a las autoridades y los ciudadanos que no deben bajar la guardia, ya que se espera que las lluvias continúen y alcancen su máximo a finales de este mes. El registro civil ha anunciado que ayudará gratuitamente a los afectados a recuperar sus documentos de identidad, y los mercados de Yakarta han vuelto a abrir sus tiendas, aunque todavía son muchos los colegios y universidades que tienen suspendidas sus clases. La comunidad internacional ha acudido en ayuda de las víctimas y, además de la Unión Europea, países como Australia, EEUU, Holanda, Suiza, Japón y Alemania han anunciado ya paquetes de ayuda para Yakarta. Naciones Unidas también ha reaccionado a la catástrofe y su Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha comenzado a distribuir ayuda alimentaria a los damnificados, entre los que ha repartido 560 cajas de los tradicionales fideos de arroz enriquecidos con micronutrientes y 700 cajas de galletas energéticas. Además, las autoridades y vecinos voluntarios han montado en las calles "cocinas comunitarias" que reparten comida a los desplazados y los gobiernos regional y local de Yakarta se encargan de hacer llegar 200 toneladas de arroz diarias a los campos de refugiados y han asegurado que no habrá escasez de comida.



