El invierno europeo más caliente que nunca: sin nieve y con árboles florecidos
No hace frío en París. Ni en Londres. Ni siquiera en la desapacible Moscú. Hay flores. Hay brotes. Hay polen. Hay gente con alergia. Hay mesas en las calles. Hay pistas de esquí desiertas. Hay bañistas en las playas. Postales de una Europa que se ve de lo más extraña en este invierno que tanto se asemeja a una primavera. La culpa de tanta locura climática la tiene el hombre, el gran contribuyente de este calentamiento global.
No hace frío en París. Ni en Londres. Ni siquiera en la desapacible Moscú. Hay flores. Hay brotes. Hay polen. Hay gente con alergia. Hay mesas en las calles. Hay pistas de esquí desiertas. Hay bañistas en las playas. Postales de una Europa que se ve de lo más extraña en este invierno que tanto se asemeja a una primavera. La culpa de tanta locura climática la tiene el hombre, el gran contribuyente de este calentamiento global.Estas rarezas no ocurren sólo en Europa. En Estados Unidos las escenas son casi las mismas. En estas navidades, por ejemplo, no nevó. En Nueva York la nieve tardó en llegar, y cuando se asomó, lo hizo de una forma tan tímida que muchos ni se dieron cuenta. Es que sólo nevó quince minutos. Los registros aseguran que hacía 129 años que no ocurría algo igual.Volviendo a Europa, el calor inusual acabó con una original partida de ajedrez en simultáneo cuyas piezas eran de hielo. Sucedió que en Londres había 12 grados y en Moscú, 8. Así, a la hora y media de comenzada la partida, los trebejos terminaron inevitablemente hechos agua.Con bastante ironía, el diario ruso Moskovsky Komsomolets publicó: "No hubo inviernos semejantes durante el comunismo. La gente quiere vivir bien como en Europa. Al menos el invierno aquí ya es como en Europa".Según el Instituto de Meteorología de Rusia, este invierno es el más cálido desde que comenzaron a registrarse (en 1879) las observaciones meteorológicas en el país. Las temperaturas son ”en promedio” diez grados más altas que las habituales. Entre las consecuencias está la de los osos. El calor no los deja dormir, y eso los tiene fastidiosos. Por eso hay poblados en los que la gente directamente teme salir a la calle... La Plaza Roja, que en esta época del año suele ser bien blanca, se la ve gris, por el pavimento.En Suiza se han suspendido las pruebas previas al Mundial de Esquí Masculino. Y la falta de nieve también forzó a la Federación Internacional de Esquí (FIS) a cambiar las pruebas de Chamonix (Francia) de la próxima semana a la estación de Val d' Isere.Las noticias en Italia son las más apocalípticas. Las temperaturas de todo el país eran superiores a las normales, y en Sicilia, por ejemplo, por estos días arañan los 20ø, lo que provoca aluviones a las playas, que se llenan de bañistas sorprendidos.En febrero se reunirán en París 2.500 científicos de todo el mundo para discutir el Cuarto Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Según el informe, el calentamiento es innegable: dice que 2005 y 1998 fueron los años más cálidos registrados, que la temperatura media aumentó desde 1850, que se redujo la nieve, que cambió la floración, que hay desplazamientos de animales.La Tierra se calienta. Y la culpa la tiene el hombre. Ya se ha discutido y ya se estableció que el "calentamiento global" implica actividad humana, a diferencia de la denominación "cambio climático", que es más neutral.Así las cosas, la causa principal de lo que ocurre tiene que ver con los gases del efecto invernadero, causado por las emisiones de dióxido de carbono y otros gases que se acumulan en la atmósfera y frenan la salida del calor que emite la superficie terrestre.El informe prevé un aumento de tres grados en el próximo siglo. De hecho, según el profesor Phil Jones, director de la Unidad de Investigación del Clima de la Universidad de East Anglia, Inglaterra, este año va a ser el más caluroso de la historia. Las causas: el efecto invernadero y el fenómeno llamado El Niño.Osvaldo Canziani, argentino, es uno de los científicos que irá a París: "El calentamiento climático asegura un aumento de la temperatura en el mundo. Igual, las temperaturas extremas del norte no se van a dar tanto en el sur. En Argentina, los efectos serán más leves por el mar".Seis osos de zoo del sur de Rusia caen en hibernación tras meses de insomnioLos seis osos del parque zoológico de la ciudad de Rostov del Don, en el sur de Rusia, cayeron en hibernación tras meses de insomnio provocado por las anómalas altas temperaturas que este invierno se registran en el país, informó la agencia oficial rusa Itar-Tass.La administración del zoológico indicó que los seis plantígrados -dos osos pardos de los Himalaya, un pardo caucasiano, dos osos de Kamchatka y un osos negro americano- cayeron dormidos simultáneamente ayer jueves.Habitualmente, en Rusia los osos comienzan su período de hibernación en el mes de noviembre, con la llegada de los primeros fríos, pero la inusual calidez de este invierno ha alterado el reloj biológico de los animales.Según el Instituto de Meteorología de Rusia, el invierno 2006/2007 en la parte europea del país es el más cálido registrado desde que comenzaron en 1879 las observaciones meteorológicas regulares en el país.En lo que va de invierno las temperaturas en la zona occidental de Rusia son en promedio 10 grados centígrados más altas que las habituales.La administración del zoo de la ciudad expresó su temor de que si se mantienen las altas temperaturas, los osos puedan despertar muy pronto de su letargo.Los plantígrados que no caen en hibernación o que ven interrumpido su sueño invernal suelen tornarse muy agresivos.Italia sofocada: temen por las cosechas y el turismoEn el valle de Aosta, dominado por los picos montañosos nevados de los Alpes, en el extremo noroeste de Italia, el viernes hubo 22 grados de máxima, la temperatura más alta que se recuerda en esta época. En Milán se llegó a 18 grados, Turín transpira con la misma temperatura, Génova suda con 17 grados y Roma padece un infierno similar. El año 2007 es ya el más caluroso en un siglo y medio y el verano boreal promete convertirse en un horno infernal, con muertos sofocados por las temperaturas africanas, que agreden sobre todo a los ancianos.Millones de italianos vieron arruinadas sus vacaciones de invierno en las montañas nevadas. No hay nieve y las máquinas para producirla artificialmente no funcionan. Las instalaciones han sido cerradas en muchos lugares, porque existe el peligro de que se produzcan avalanchas por la disolución de las faldas nevadas. Un diputado pide que se declare estado de calamidad natural, para ayudar a los agricultores, los industriales textiles y los comerciantes: las pérdidas en la agricultura llegarían a los mil millones de euros (casi cuatro mil millones de pesos). Se pueden comprar sobretodos con descuentos. Pero nadie los quiere. Las mimosas ya están floreciendo y para el 8 de marzo, Día de la Mujer, es probable que no existan. El maíz sembrado está alto. Si en febrero llueve y llega el frío, será un desastre por las heladas.El debate sobre el efecto desastroso del efecto invernadero ha sido declarado concluido. Ahora todos están asustados y reclaman medidas de urgencia. Un estudio de la Unión Europea demuestra que el futuro es sombrío para los países del Mediterráneo. No irán más a Italia, España y Grecia, y otros países de la zona cien millones de turistas del norte en el verano boreal. Con el aumento de temperatura tendrán balnearios en casa, mientras que en el sur reinarán las sequías y el calor insoportable. Por la elevación de los mares, las aguas invadirán Roma, Nápoles, Venecia, las islas griegas, Barcelona y Valencia.CON INFORMACIÓN DE EL DIARIO EL CLARÍN DE ARGENTINA




