Los republicanos buscan recortar su desventaja a pocas horas de las legislativas
Unos 200 millones de estadounidenses están llamados a las urnas para renovar por dos años los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio (33 escaños) del Senado. El nuevo Congreso entrará en funcionamiento a principios de enero.
Los candidatos a ocupar escaños en el Congreso y a ser gobernadores de 36 estados culminan una campaña electoral dominada por la situación en Irak, muy a pesar de los republicanos. Los demócratas esperan este martes alcanzar la mayoría en al menos una de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos, mientras que los republicanos realizan los últimos esfuerzos para intentar conservar el control. Unos 200 millones de estadounidenses están llamados a las urnas para renovar por dos años los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio (33 escaños) del Senado. El nuevo Congreso entrará en funcionamiento a principios de enero.Los republicanos tienen la mayoría en las dos cámaras desde 1994. Sólo durante un breve periodo, demócratas y republicanos han tenido la misma representación (cincuenta miembros) en el Senado. Para recuperar el control del Congreso, los demócratas deben ganar 15 escaños (con respecto a su representación actual) en la Cámara de Representantes y 6 en el Senado, y no perder ninguno. En caso de igualdad en el Senado, los republicanos conservarían la mayoría gracias al cargo de presidente del Senado que ocupa el vicepresidente del país, Dick Cheney.Opciones demócratas La mayoría de los sondeos y observadores políticos estiman que los demócratas tienen grandes opciones de conseguir la mayoría en la Cámara de Representantes. En cuanto al Senado, los demócratas parten como favoritos en Ohio y Pensilvania. Las dos formaciones han movilizado un ejército de abogados en caso de eventuales recursos a la votación. El uso de nuevas maquinas electrónicas para votar que no ofrecen nnguna posibilidad de verificación o de nuevo recuento podrían originar numerosas disputas.En opinión de varios observadores, estos comicios constituyen una especie de referéndum sobre el balance del gobierno de George W. Bush, en especial sobre su gestión de la guerra de Irak. Más de 2.800 soldados estadounidenses han muerto en ese país desde su invasión en marzo de 2003.El presidente ha llamado este lunes a los estadounidenses a votar por los republicanos y les ha recordado que los Estados Unidos están "en guerra". Bush quemaba así su último cartucho para obtener el voto del electorado conservador y evitar así, en sus dos últimos años como presdiente de EE UU, la dificil cohabitación con los demócratas que supondría una mayoría de este partido en el Congreso.




