Mueren nueve personas en un choque armado entre dos grupos de mineros en Bolivia
El Gobierno de Bolivia ha confirmado hoy que nueve personas han muerto y 45 han resultado heridas en un choque "armado" entre dos grupos de mineros que se disputan el control de una mina estatal de estaño en Huanuni, un pueblo del departamento andino de Oruro
El Gobierno de Bolivia ha confirmado hoy que nueve personas han muerto y 45 han resultado heridas en un choque "armado" entre dos grupos de mineros que se disputan el control de una mina estatal de estaño en Huanuni, un pueblo del departamento andino de Oruro. El portavoz presidencial, Alex Contreras, dijo al canal estatal de televisión que entre los muertos hay cinco cooperativistas, una mujer trabajadora, y dos conductores, que no participaban del enfrentamiento entre mineros. Otras fuentes elevan a 12 el número de fallecidos.El vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, confirmó esas cifras en una rueda de prensa en La Paz y agregó que los dos sectores mineros "actuaron violentamente" por la "codicia" de controlar los ricos yacimientos de la zona, que se han convertido en una "maldición". Huanuni es un centro minero ubicado a 288 kilómetros al sureste de La Paz, donde los dos sectores enfrentados, que usaron armas de fuego y dinamita, intentan controlar una mina de estaño de la empresa estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol).Cooperativistas contra asalariadosSegún versiones de medios locales, el choque comenzó a media mañana, cuando acabó una asamblea de varios centenares de mineros de cooperativas de la región, que decidieron ocupar la Empresa Minera Huanuni, propiedad de Comibol. Como los mineros asalariados de esa empresa se atrincheraron en su campamento, los cooperativistas iniciaron un cerco que derivó en el ataque con dinamita desde ambos lados, según relataron obreros, vecinos y periodistas del lugar.El líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes, responsabilizó del suceso al Gobierno y anunció para mañana una reunión de la directiva sindical nacional para adoptar medidas, entre las que no se descarta una huelga general. Montes, minero estatal, censuró airadamente tanto al presidente, Evo Morales, como al vicepresidente, Alvaro García Linera, por no haber resuelto las discrepancias entre los dos sectores obreros.Según la versión oficial, se ha comprobado que en el enfrentamiento se usaron armas de fuego, además de las explosiones de cartuchos de dinamita, tanto en la mina como en las calles de Huanuni. Contreras también anunció que el Gobierno ordenó el repliegue de los efectivos del Ejército y de la Policía de la región de Huanuni, para impedir que se agrave el conflicto, el más violento entre obreros ocurrido en Bolivia.Un conflicto antiguoLa confrontación entre cooperativistas y mineros asalariados por el control de minas del Estado se remonta a hace varios años, pero hasta ahora no se había manifestado con tanta violencia. Los asalariados han sido afines a Morales, aunque últimamente son críticos con el Gobierno, al que acusan de preferir a los cooperativistas.Ambos grupos, cada uno por su lado, bloquearon en septiembre pasado las carreteras más importantes de Bolivia para exigir al Gobierno que atendiera sus demandas. Los cooperativistas cortaron varios días las carreteras del occidente andino y, con ellas, las comunicaciones entre La Paz y las fronteras con Chile y Argentina. Los de Huanuni, a su vez, cerraron la principal vía que comunica a las mayores ciudades andinas, La Paz y El Alto, con la central Cochabamba y la oriental Santa Cruz. En ambos casos el Gobierno envío al vicepresidente García Linera y a varios ministros, que aceptaron las peticiones de los bloqueadores para poner fin a las protestas.Los trabajadores firman un acuerdo provisional tras los enfrentamientosLos trabajadores mineros de dos bandos diferentes que protagonizaron el duro enfrentamiento han llegado a un acuerdo, según ha informado el defensor del pueblo Waldo Albarracín. El defensor indicó en rueda de prensa, que ambos sectores -trabajadores por cuenta propia asociados en cooperativas y miembros de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol)-, aceptaron un acuerdo temporal a la espera de un convenio definitivo. Albarracín acudió al lugar de los hechos, la localidad andina de Huanuni, como líder de una comisión pacificadora enviada por el Gobierno, exigió el cese de los enfrentamientos armados, que habían comenzado por la mañana y continuaban entrada la noche del jueves.




