Nueva estrategia mejora el pronóstico para los niños con tumor cerebral
La administración de una dosis de radioterapia adaptada a la gravedad del mal seguida de un ciclo reducido de quimioterapia mejora sustancialmente el pronóstico de los niños con meduloblastoma, el tumor cerebral infantil más común, según un estudio publicado en la revista "The Lancet Oncology".
La administración de una dosis de radioterapia adaptada a la gravedad del mal seguida de un ciclo reducido de quimioterapia mejora sustancialmente el pronóstico de los niños con meduloblastoma, el tumor cerebral infantil más común, según un estudio publicado en la revista "The Lancet Oncology". "No sólo podemos curar ahora a alrededor del 70 por ciento de los niños con meduloblastoma de alto riesgo, sino que podemos curar también a más del 80 por ciento de los aquejados de meduloblastoma de riesgo normal gracias a un ciclo de quimioterapia más corto y más conveniente", señalan los investigadores. Para su estudio, los científicos administraron dosis de radioterapia a 134 niños que padecía meduloblastoma, ajustadas a lagravedad de la enfermedad. Para ello, se clasificó a los niños en dos grupos: el de riesgo normal, si tenían sólo pequeños tumores tras una intervención y no había pruebas de que la enfermedad se hubiera extendido a todo el cuerpo, o de alto riesgo, si tenían grandes tumores o presentaban muestras de metástasis. A los menores del segundo grupo se les administró una dosis mayor de radioterapia en el cuello y la espina dorsal que a los primeros. Ambos grupos recibieron una dosis adicional de radioterapia en la localización exacta del tumor, un tratamiento abreviado de quimioterapia y una reimplante de células madre de la médula tras cada ciclo de quimioterapia. Los niños con meduloblastoma de alto riesgo tienen por lo general entre un 30 y un 40 por ciento de probabilidades de sobrevivir cinco años, y la quimioterapia normalmente dura unos doce meses. Empleando ese nuevo método ajustado al riesgo, el doctor Amar Gajjar y su equipo del ST. Jude's Children's Research Hospital, de Memphis (EE.UU), lograron incrementar el índice de supervivencia dentro de ese grupo a un 70 por ciento aproximadamente. Además, según Gajjar, al reducirse de ocho dosis a cuatro la cisplatina administrada, y la cantidad de vincristina, de 32 a sólo ocho, "se ha logrado aliviar buena parte de la neurotoxicidad asociada con las dosis más elevadas de la vincristina sin reducir el índice de supervivencia". Gaijar predice que esos descubrimientos pueden ser sólo el comienzo de una serie de avances muy interesante en el tratamiento de los tumores cancerosos.




